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Opinión

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La disputa por Chiapas

¿Voto por voto en Tuxtla Gutiérrez? A 24 horas de que cerraran las casillas en los 122 municipios, los dirigentes nacionales del PAN y del PRD, Gustavo Madero y Carlos Navarrete, públicamente declaran que irán juntos en el incipiente conflicto poselectoral, que amenaza con desestabilizar a Chiapas.

Ambos irán juntos a defender el triunfo que reclama el abanderado blanquiazul, Francisco Paco Rojas en la capital, Tuxtla Gutiérrez. Y buscarán frenar al aparato político-electoral agitado por el gobernador Manuel Velasco Coello, que unió al PRI, al PVEM, a Nueva Alianza y otros dos partidos con registro local, para ganar en los 24 distritos electorales de aquella entidad sureña.

El colapso del Programa de Resultados Electorales Preliminares -contratado por la autoridad electoral con la empresa Smartmatic- los puso en pie de guerra. Los líderes opositores quieren descarrilar el carro completo que prefigura el conteo de los votos. Está en curso un fraude de segundo piso , advirtió Carlos Navarrete: 19% de las casillas no ingresó al PREP y las actas de muchas de ellas contienen cómputos de lugares donde acudió 100% de los empadronados a votar. Y en ellas, 98.5% de los sufragios serán para el Partido Verde.

¿Un fraude burdo o un operativo integral en el estado verde por antonomasia? La información preliminar -nunca confirmada por los consejeros electorales- daría 20 de las 122 alcaldías a partidos adversarios a la coalición de Velasco: 10 para el PRD, cuatro para el PAN, tres para Morena, dos para MC y una para el PT.

Navarrete consideró inaceptable , la pretensión de un despojo electoral. Y Madero emplazó a las autoridades electorales a respetar los triunfos de los opositores a Velasco. No es posible que el fraude electoral se convierta en una parte del paisaje cotidiano en Chiapas , censuró.

¿Todos unidos contra Manuel Velasco Coello? La coacción, la compra descarada de votos y la utilización grosera de los programas sociales, en todo caso, no habría beneficiado al PVEM... sino a Mover a Chiapas, un partido local de reciente creación, que el domingo 19 habría obtenido 9% de la votación estatal y se erigiría como la segunda fuerza política, tan sólo detrás del PRI.

El 7 de junio, Chiapas generó casi 700,000 votos para el PVEM, pero el pasado domingo, Manuel Velasco impulsó candidatos también por el PRI, Chiapas Unido, Mover a Chiapas y Nueva Alianza, inclusive. La fragmentación del voto, de nueva cuenta...

Madero y Navarrete han decidido afrontar juntos la batalla por Tuxtla Gutiérrez, donde Paco Rojas habría derrotado a Luis Fernando Castellanos Cal y Mayor, quien encabezó la planilla que conjuntó al PRI-Verde-Nueva Alianza y Chiapas Unido.

Castellanos Cal y Mayor era líder del Congreso de la entidad y de llegar a la alcaldía capitalina se enfilaría como el delfín de Velasco Coello. Actualmente, este joven político chiapaneco concita la singular situación de ser legislador local con licencia, virtual alcalde y diputado federal electo, pues figuró en el primer lugar de la lista pluri del PVEM en la tercera circunscripción.

La disputa por las alcaldías más importantes -Tuxtla Gutiérrez y Tapachula, donde fue postulado el priísta Neftalí del Toro Guzmán- requirió de una alianza en la que intervinieron tricolores, verdes y turquesas. Estas últimas dos fuerzas, además, postularon candidatos comunes en la mitad de los municipios chiapanecos.

Al margen del PRI, con candidatos propios, bajo el padrinazgo de Velasco Coello y la protección de la directiva de TV Azteca, el Partido Verde busca erigir su bastión electoral en el sureste mexicano, donde a partir del próximo 1 de septiembre contabilizará entre sus activos al futuro gobernador de Campeche, Rafael Alejandro Moreno Cárdenas.

Alito sabe bien que la cúpula priísta no respaldaba su candidatura. Y que muchos querían a Raúl Pozos , refiere un integrante del CEN tricolor, por eso aceptó la ayuda ofrecida por los verdes .

Campeche, Tabasco, Quintana Roo, Yucatán... el PVEM respaldaría la nominación de la ex subprocuradora Mariana Benítez Tiburcio a la gubernatura de Oaxaca en la competencia electoral que ocurrirá el próximo año en aquella entidad. Y al actual senador verde, Carlos Puente Salas, en Zacatecas. ¿Irían solos o aliados con el PRI y Nueva Alianza?

Mientras ocurren estas definiciones, los verdes emprenderán un ajuste en su cuerpo directivo. Arturo Escobar y Vega dejará las funciones legislativas y también podría separarse del órgano de gobierno partidista, si acepta la invitación que ya le formularon para incorporarse al gabinete federal. Y es que la salida de Fernando Reina de la Profepa -quien irá a San Lázaro-deja una vacante que deberá ser compensaba. (Escobar y Vega, junto con Cuauhtémoc Ochoa, son los verdes más cercanos a Miguel Ángel Osorio Chong, lo mismo que el ahora mandatario electo de Campeche).

La vocería del PVEM recaería en el diputado federal electo, Jesús Sesma. Y la coordinación del grupo parlamentario. En el ciclo electoral del 2016, el PVEM procuraría cosechar tres gubernaturas -entre ellas Zacatecas, donde actualmente gobierna uno de sus cuadros más visibles, Miguel Alonso Reyes- y una veintena de alcaldías en ciudades medias y puntos turísticos de clase mundial, entre los que destaca Cancún, donde postularían a Ana Patricia Peralta de la Peña.

Para el 2018, Manuel Velasco no buscaría la candidatura presidencial. Pero, ¿el Verde sumaría sus votos al abanderado priísta o trataría de impulsar a un candidato propio y brincar a la tercera fuerza política, en el espectro partidista nacional? Su misión -en el corto plazo- será detener el avance de Morena.

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