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La anacronía de una taza de café: alimentación en Juego de Tronos
La comida es uno de los puntos que nos ancla para identificarnos con las pasiones humanas.
El análisis del impacto que la serie ha generado en la cultura popular es el objeto de estudio de científicos sociales. En este espacio, analizamos aquellos puntos que tienen que ver con los usos de la alimentación.
Más allá de ser fan o no de la serie, su impacto cultural se da en muchos niveles. En términos sociológicos, el impacto masivo de la serie da cuenta de que, aunque hay idiosincrasias específicas según las culturas y sociedades, existen temas universales que se posicionan en el gusto de las personas más allá del empaque en el que vienen presentados: el poder corrompe, nuestras acciones son el producto de nuestras circunstancias y, sobre todo, que cuando los seres humanos defendemos una ideología, debemos tener cuidado de no terminar pareciéndonos a nuestros enemigos. Todos estos ingredientes situados en un universo de ficción tenían que estar contextualizados con usos sociales. Entre éstos, la fantasía de estilos de alimentación aderezaba la creación de un mundo alterno.
En días pasados, los fans de la serie detectaron que en el brindis por el triunfo de las tropas de Winterfell, en la mesa de banquetes aparecía una taza de cartón de las que se usan para beber café en estos tiempos. El anacronismo y descuido de la filmación fue objeto de muchas burlas. Sin lugar a dudas, aunque el café es una bebida de siglos, esto es una muestra de que los usos y modos en los que se bebe y consume cualquier alimento son históricamente situados y construidos. Los modos de consumir café en estos tiempos sin duda están relacionados con una individualización de los gustos y con hacer de la comida algo que está listo para ser consumido en cualquier lugar. Eso es lo que distingue nuestro consumo contemporáneo de café.
A lo largo de la serie, fuimos testigos de las masacres y vueltas de tuerca más impresionantes. Una de ellas, la Boda Roja, fue impactante porque en medio de una festividad como lo es una boda —que es un uso social que ha permanecido simbólicamente durante muchos siglos— sucede una masacre. Se dice que cuando ellos comparten el pan y el vino se establece una alianza que ninguna persona honorable puede romper. El signo del pan y el vino con la traición es una de las lecturas más acertadas que el autor George R. R. Martin hace del poderoso simbolismo detrás de compartir alimentos.
También se tocan puntos mundanos como el hambre de las tropas cuando están en batalla (algo que históricamente ha sido un desafío para los pueblos en guerra), o los festejos de los vencedores con comida y bebida al ganar una batalla. La existencia de un vino específico apreciado por todos, la producción de ganado y cultivos específicos por cada región de Westeros, la existencia de productos alimenticios que marcan un estatus social, las creaciones culinarias en honor a un noble dan muestra de cómo la gastronomía es una manifestación de los hechos sociales.
En suma, en un mundo de ficción, la comida es uno de los puntos que nos anclan en un contexto que sirve para identificarnos con las pasiones humanas. Sin la creación de esta atmósfera que incluye aspectos cotidianos como la comida, sería poco factible adentrarse en la identificación de las pasiones y motivaciones de los personajes, que hacen de un consumo cultural un fenómeno masivo.
Twitter: @Lillie_ML