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Juan José Suárez Coppel, la pesadilla
Juan José Suárez Coppel, el director general de Petróleos Mexicanos (Pemex), está viviendo uno de los momentos más estresantes de su vida profesional, con el aumento de la participación de la paraestatal en la petrolera española Repsol.
La semana pasada, personalmente, enfrentó la polarización que ha provocado ese incremento accionario y su alianza con Sacyr, entre el presidente y director general de Repsol, Antonio Brufau y el presidente de la constructora Sacyr, Luis del Rivero hasta ahora, accionista mayoritario en Repsol.
Luego de la exigencia pública que les hizo Brufau para que echaran atrás su alianza y la amenaza de que buscaría echarlos del Consejo de Administración, unas horas después vino el aval implícito de la Comisión Nacional de Energía del incremento accionario.
Las explicaciones
Ahora, Suárez Coppel tendrá que dar muchas explicaciones en México.
El viernes de la semana pasada, el Director de Pemex se bajó del avión procedente de España y de inmediato fue llamado a Los Pinos, en donde tuvo que informar al presidente Felipe Calderón sobre el tema.
Mañana, tendrá que enfrentar al Poder Legislativo, pues fue convocado a comparecer, precisamente sobre Repsol.
La estrategia para alcanzar mayor influencia, pugnar por un gobierno corporativo en la petrolera española y maximizar sinergias y beneficios en materia de tecnología y aguas profundas, a un precio muy atractivo de 1,700 millones de dólares, se ha convertido prácticamente en una pesadilla para el directivo.
El punto es que por estrategia, Suárez Coppel tuvo que tomar la decisión prácticamente en la soledad de su despacho para que no se filtrara la información en los mercados y para evitar la oposición en México de los consejeros profesionales.
El reto
Respecto del controvertido aumento de la participación de Pemex en la petrolera española Repsol, el gobierno mexicano todavía no tiene una opinión unificada. Podría afirmarse que está en proceso de constitución.
De hecho, se ha solicitado un peritaje jurídico para sustentar la posición gubernamental.
Hasta ahora sólo está registrada la opinión del entonces Secretario de Energía y hoy flamante secretario de Hacienda, José Antonio Meade que en las primeras horas del estallido del escándalo mediático, externó su opinión favorable sobre el aumento de 4.5 a 9.5% de participación accionaria de Pemex en Repsol. No hay ninguna duda respecto de la operación financiera en sí misma.
En ello coinciden tanto el secretario de Energía, Jordy Herrera, como el secretario de Hacienda, José Antonio Meade.
Sobre lo que tendrá que ahondar el gobierno mexicano es respecto de las inquietudes que han externado los consejeros independientes de Consejo de Administración de la propia paraestatal. Entre éstos hay un espectro muy amplio de opiniones. Van desde el apoyo total hasta la oposición en una variedad de aspectos.
Le tocará al flamante Secretario de Energía planchar políticamente el tema con los consejeros independientes.
Herrera es el presidente del Consejo de Administración de la petrolera, y el exsecretario de Energía y hoy Secretario de Hacienda tiene un asiento en el Consejo.
El Secretario de Energía, que representa la cabeza del sector energético, tendrá que mantener la objetividad necesaria.
Hay que recordar que el sindicato petrolero priísta tiene cinco asientos en el Consejo y que con este caso tendrá una gran oportunidad para utilizarlo como divisa de cambio.
Los consejeros independientes -es conocido por todos- son representantes de los distintos partidos políticos. En mayor o menor grado, todos y cada uno de ellos defienden los intereses de los partidos políticos que los colocaron en el cargo que hoy ejercen.
Es la cara de la división interna que tendrá que superar la decisión financiera que tomó el Director de Pemex.
CUENTOS VERAS
México es una potencia mundial en reservas y potencial producción de gas.
Shale es una mina de oro gasificado.
De ser uno de los grandes productores de petróleo en el mundo, México podría pasar a ser una de las grandes potencias de gas en el mundo.
El reservorio está ubicado en uno de los depósitos de gas más importantes del mundo. Está ubicado en los estados fronterizos del norte de México.
Del otro lado de la frontera, Estados Unidos ya comenzó a explotar sus reservas de gas con enorme éxito.
Por eso, en unos cuantos años, el estatus ha cambiado radicalmente.
Sin embargo, a pesar de que se sabe que México posee enromes reservas de gas, lo cierto es que el gobierno mexicano todavía tiene que probarlo científicamente.
Y, sobre todo, tiene que modificar su marco jurídico para permitir la exploración y explotación del energético.
Twitter: @marco_mares