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Opinión

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El otro lado de la salud

Mucho peor. Las compras han sido insuficientes y tardías. El resultado neto cosechado del cambio en la estrategia de compras de medicamentos que quitó a distribuidores especializados, que generó compras internacionales abiertas, y participación de múltiples actores, nacionales e internacionales, así como la creación a medias del Insabi, se ha traducido en escasez y sobrecostos en el sector salud.

No hay medicamentos, no se puede operar, no se cuenta con un esquema para la gente de menos recursos, y el Insabi, que encabeza José Antonio Ferrer, simplemente no avanza y el seguro popular quedó como un buen esquema que funcionaba, así lo dicen quienes tuvieron la fortuna de hacer uso de ello.

La compra de medicamentos, de acuerdo con datos del Instituto Farmacéutico Mexicano (Inefam), que dirige Enrique Martínez Moreno, y la Cámara Nacional de la Industria Farmacéutica (Canifarma), al mando de Rafael Gual Cosío, se ha diluido, porque en su mayoría se han generado compras directas y se dejaron de lado los beneficios de las compras vía licitación y grupales.

Esto provocó que los precios de los medicamentos se elevaran, la compra por unidad disminuyera. Y más aún, cuando se disparó la inflación en un 14% durante los primeros tres años de este gobierno, la compra de medicamentos se vio mermada en una cifra superior.

Para muestra un botón. Si tomamos las cifras de las claves de medicamentos patentes, en 2019 se adquirieron 271 contra las 319 claves del año pasado. Bien, se podría pensar, de 18’298,904 piezas de medicamentos se adquirieron 19’039,664 unidades. El gran “pero” es que el precio se elevó de 18,515’047,984 pesos a 21,782’861,863 pesos. Aunado a ello, la distribución en declive no está contabilizada y entonces salió más costoso y, aun así, el medicamento no tiene una buena distribución. El desabasto es una constante como hace varios años.

Durante 2021 la inflación anual nacional fue superior a medicamentos: 7.36% y 4.31%, respectivamente.

Sólo anticonceptivos y hormonales registró una inflación anual mayor a la nacional, 7.51%.

Medicamentos para alergias registró la menor inflación en 2021, 2.36%

Dentro de los subíndices de medicamentos, material de curación registró la mayor caída, pasó de 13.31% en 2020 a 4.84% en 2021.

Para resolver esto, se requiere de planeación conjunta, sector público y privado, pasos y tiempos claros y adecuados, y una eficaz interlocución con la autoridad sanitaria.

Aún estamos muy lejos de esto, pese a que esta pandemia nos enseñó que la salud de un país debilita la economía de cualquier familia y ni qué hablar como país.

Malas estrategias que no sabemos si la Secretaría de Salud, al mando de Jorge Alcocer, podrá enderezar en pro de todos y no de unos cuantos, regresar a las estrategias que funcionaban, limpiarlas, claro, todo es perfectible. Pero ya se supo que lo que opera está lejos de ser funcional.

No todo es Covid-19, y si se destaparan las muertes por otras enfermedades que se han dejado de atender, las cifras de defunción por temas de salud serían alarmantes.

¿Y la culpa es de la UNOPS? Nos dicen de la oficina de este organismo internacional, que comanda Grete Faremo, que la logística y compras planeadas por el gobierno mexicano simplemente no terminan de estar acordes con los tiempos y la realidad.

rrg

 

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Socia Cofundadora, y conductora del programa de radio Salud, Dinero y amor. Programa de finanzas, negocios, economía y bienestar.

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