Buscar
Opinión

Lectura 3:00 min

El libro negro

En México el hábito de la lectura no nace en la escuela -pues casi todo lo que allí sucede, menos el recreo, es tomado por los alumnos como una obligación-, sino en la casa. Si el niño observa, por ejemplo, que sus hermanos mayores o sus padres disfrutan tal o cual lectura, es muy probable que ese niño, por imitación, se convierta en lector. Yo mismo me convertí en bibliófilo gracias a los libros que descubrí a través del tiempo en los dos libreros familiares que, no está de más decirlo, no contenían exquisitez alguna.

Las joyas que mi padre aquilataba en el librero principal aún me provocan gracia y explican el porqué de la esquizofrenia familiar: las obras completas de Stalin y de Lenin forradas en piel; las obras casi completas de Marx; unos cuantos tabiques de historia antigua; la Enciclopedia Salvat; la colección completa de El Coyote; libros de ovnis, apariciones misteriosas, secretos de la gran pirámide, la Atlántida, el Triángulo de las Bermudas, etcétera, más las comedias de Marco A. Almazan.

En el otro librero el panorama no mejoraba: allí lo que prevalecía eran los libros de mi hermana Rocío, es decir, las obras completas de Agatha Christie, y los libros que nos regalaban o comprábamos los demás hermanos para cumplir con las tareas escolares. Pero un día, de pronto, apareció en los anaqueles un título: El libro negro, de Giovanni Papini. Y con esta obra que, en un principio creí que se trataba de brujería, ciencias ocultas o satanismo, me enganché como lector para toda la vida.

El libro negro, para mi fortuna, no es un recetario de fórmulas para sobrevivir en el más allá; es, por el contrario, un compendio de entrevistas ficticias a personajes claves del siglo XX como Ernest O. Lawrence, Dalí, Marconi, Huxley, entre otros, acompañadas de cuentos de supuestas obras inéditas de Kafka, Goethe, Unamuno O crónicas, también ficticias, acerca de las cuestiones más estrambóticas que los seres humanos se han dado a la tarea de llevar a cabo, todo firmado por Gog, un multimillonario aburrido que sobrelleva el tedio escribiendo y reflexionando sobre los más diversos temas y, por cierto, el más afortunado personaje de Giovanni Papini.

Únete infórmate descubre

Suscríbete a nuestros
Newsletters

Ve a nuestros Newslettersregístrate aquí

Últimas noticias

Noticias Recomendadas