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El día cero
Es preocupante que tengamos establecida una fecha en la que no habrá agua suficiente para abastecer a los habitantes de la zona metropolitana del Valle de México. Según el Organismo de Cuenca Aguas del Valle de México (OCAVM), si la sequía se prolonga, el 26 de junio de 2024 habrá que cortar el suministro proveniente del sistema Cutzamala, hasta que se recuperen los niveles suficientes, lo que podría suceder, según venga la temporada de lluvias, en septiembre. Así pues, del 26 de junio a algún momento de septiembre, en la zona metropolitana del Valle de México podría suceder que solo tengamos agua del Cutzamala para hospitales y emergencias.
Una vez establecido un día cero, ciudadanos y autoridades deberíamos alarmarnos y dedicarnos a ahorrar agua y a plantear alternativas que permitan que esta cuenca siga siendo viable. ¿Dónde están las campañas para ahorrar agua y para cambiar hábitos de consumo? Siguen los baños eternos, los lavados de agua a mangüerazos, las descargas innecesarias de WC ¿Dónde está el mantenimiento de la red de distribución? Este asunto es delicado, según Mireya López Guerrero, investigadora del Instituto de Geografía de la UNAM, el 40 por ciento del agua de la ciudad se pierde en fugas (otro tanto se lo roban en tomas clandestinas). ¡Cuarenta por ciento! Los sismos, el hundimiento y la antigüedad de la red de distribución complican el escenario. El gobierno no debería regatear los pesos necesarios para enfrentar el asunto.
En un artículo firmado por Iván Rodríguez y publicado por este diario en junio de 2022, se cita a Manuel Perló, «investigador del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM, quien estimó que, en el estricto caso de la capital, se pierde en promedio 12,500 litros por segundo: “si utilizáramos estos litros que se pierden tendríamos agua para darle al millón y medio de personas que no tienen acceso a ella en la CDMX y a los dos millones de personas que no tienen en cantidad y calidad suficiente”». La falta de mantenimiento, que duda cabe, afecta a los más pobres: la ciudad no tiene una distribución equitativa del agua y la falta de mantenimiento la agrava.
Además, la ciudad necesita más plantas potabilizadoras para reutilizar parte de las aguas negras que se desechan vía Hidalgo (ideal sería reutilizarlas todas). ¿Por qué no tratarla en lugar de desecharla? Porque es caro. Pero para eso deberían funcionar los impuestos: la tenencia, que hoy ya no se cobra, podría ayudar a solventar los gastos en infraestructura necesarios para revertir la crisis hídrica. Y además ayudaría a reducir el uso del automóvil. También sería importante ampliar la capacidad de almacenar agua de lluvia, es un despropósito que dicha agua se mezcle en el drenaje con las aguas negras. Y deberíamos recargar el tan explotado manto acuífero. Nada. Ojalá lleguen las lluvias que nos permitan patear el bote, a ver si la siguiente administración (la que sea), por fin se mete de lleno a solucionar el problema.
Red social X: @munozoliveira