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El General
José de Gutiérrez Rebollo fue un personaje clave en la historia del narcotráfico en este pais. Contradictorio, pasó del cielo al infierno en la esfera militar.
Se fue el General y, con él, una parte fundamental de la historia del narcotráfico en este país. José de Jesús Gutiérrez Rebollo fue un personaje contradictorio que pasó del cielo al infierno, de la más alta esfera militar a la cárcel en un plazo récord. Fue, a no dudarlo, el personaje más importante de la época de la convivencia pacífica entre el narco y el Estado, asimismo, fue el militar que más dañó a la institución del Ejército Mexicano tras su caída en 1997. Su vida inspiró la película Trafic en el 2000 y su ascenso y caída es hoy todavía motivo de debate.
Gutiérrez Rebollo encabezó la operación Cóndor en los 70, con la cual se pretendía disminuir a los entonces llamados gomeros de Sinaloa, que eran los productores de goma de opio y mariguana en la Sierra Madre Occidental. Gracias a su buen trabajo, el General fue enviado como titular de la XV Zona Militar, con sede en Guadalajara. Detrás de él, llegaron a la capital de Jalisco todos los grandes capos del narco de esos años y se instauró la famosa época de la pax narca, la convivencia pacífica entre narcos y el Estado mexicano, con Guadalajara como punto de encuentro.
Al mismo tiempo que la estructura del narcotráfico se descomponía, a raíz fundamentalmente del asesinato del agente de la DEA, Enrique Camarena, el poder de Gutiérrez Rebollo crecía. No sólo permaneció años al frente de la XV Zona Militar, sino que fue nombrado jefe de la V Región, también con sede en Guadalajara, pero que además de Jalisco abarca Michoacán, Colima, Nayarit, Zacatecas y parte de Guanajuato. El poder de Gutiérrez Rebollo creció al grado de controlar no sólo la estructura militar, sino también muchas de las policías municipales y estatales donde colocaba a sus elementos. Destaca de manera particular el caso del capitán Horacio Montenegro, a quien convirtió en jefe de la policía del estado de Jalisco en 1995. El General era en aquel momento el hombre más poderoso del occidente de México y en la práctica decidía el rumbo de la seguridad pública y el narcotráfico de la zona. Él decidió, por ejemplo, combatir de manera clara y explícita al Cártel de los Arellano Félix y a los Amezcua Contreras de Colima, protegiendo ? se sabría después los intereses del Cártel de Juárez de Amado Carrillo, El Señor de los cielos. Era tal su fama, que Ernesto Zedillo lo nombró el primer zar antidrogas de México sólo para apresarlo apenas unos meses después, por sus nexos con Carillo. Sus defensores alegan que Zedillo lo encarceló por perseguir a su familia, pero lo cierto es que tras su caída se redujo sustancialmente la violencia en Guadalajara. Ése fue el General.
petersen.diego@gmail.com