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Opinión

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Cuba

La relación de nuestro país con la isla de Cuba, ha sido siempre motivo de acaloradas y afectuosas discusiones. Es una relación vieja y entrañable. De ahí salió Hernán Cortes en la célebre aventura que significó la conquista de México y el surgimiento de la Nueva España. Con la isla hemos tenido contactos musicales, culturales, políticos, literarios, y hasta revolucionarios. Fue durante décadas el ejemplo de lo que un país pequeño podría imponer a un imperio como el norteamericano. Fue ejemplo de política de salud y educativo durante años, por cómo habían decidido concentrar todos sus esfuerzos sociales en la mejoría, de por lo menos esos dos rubros y sin duda de voluntad política para defender un proyecto que guiado por el comandante Fidel Castro, había llevado hasta el extremo un socialismo, literalmente, tropicalizado.

Exportó a una buena parte de países latinoamericanos los movimientos de liberación nacional como el malogrado en Bolivia, pero con su influencia la revolución salvadoreña y la nicaragüense se erigieron en los años 80 como otro ejemplo de cómo llevar adelante la voluntad política de ciertos sectores de la sociedad.

Después el mundo ha cambiado y cada vez menos esos países han dejado de ser referentes para, en dos casos por lo menos, convertirse en dictaduras con ya no tan buena fortuna ni orgullo.

En distintos momentos Cuba parece más un problema de política interior que de política exterior. Los casos son conocidos: el apoyo de México en la compra del Grandma, para trasladar a los guerrilleros a la isla e iniciar la revolución cubana; las múltiples ocasiones en las que nuestro país ha alzado la voz en contra del bloqueo que EEUU tiene sobre la isla; el comes y te vas y recientemente la invitación para ser orador en la celebración de la independencia de México a Miguel Diaz Canel.

El gobierno actual, tomó la decisión de acercarse y ayudar de manera más directa a Cuba. Primero con la compra de materiales como las balastras del tren maya, la contratación de médicos para zonas marginadas y la compra de vacunas contra el covid. Seguidamente, México ha vuelto al lenguaje beligerante contra la OEA y la defensa de Cuba en foros internacionales y por último, este fin de semana, el presidente López Obrador, le otorgó la medalla de la Orden del Águila Azteca (máxima condecoración que otorga el gobierno de México) al presidente de aquella isla.

La Orden, se le ha otorgado a personajes de gran valía humana, como Nelson Mandela y a otros que con sus hechos han respaldado el honor otorgado, pero a Diaz Canel, ¿porque?

Más allá de lo simbólico y si quieren ustedes en reciprocidad por la entrega de la medalla José Martí a AMLO, es difícil entender como el gobierno de nuestro país, con esa entrega convalida, de manera implícita, las políticas contrarias a los derechos humanos y a la racionalidad política democrática a la que México está comprometido en todo el orbe.

No sabemos y no se hicieron explicitas las razones por las cuales la medalla fue entregada. Cercanía y fortalecimiento de la relación con aquel país, puede ser, razones por las que la medalla haya sido entregada quedan menos claras, pues del mandatario cubano no se conocen contribuciones significativas al orden mundial. Nada más, pero nada menos también.

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Ensayista e interesado en temas legales y de justicia. actualmente profesor de la facultad de derecho de la UNAM.

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