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Control biológico en la ganadería
En México, la presencia de plagas que afectan a cultivos utilizados como forraje para la ganadería como maíz, sorgo y pastos amacollados, ocasiona serios problemas a los productores ya que estas plagas se presentan en época de lluvia y destruyen las reservas destinadas para la época de seca.
La mosca pinta o salivazo ataca diversos cultivos dependiendo de la altitud en que éstos se encuentren. Hoy en día existe un sin número de insecticidas capaces de controlar esta plaga. Sin embargo, la mayoría ataca a otros insectos benéficos.
Con base en lo anterior, surgieron tecnologías que permiten un control de plagas específico y amigable con el medio ambiente. El uso de organismos vivos -enemigos naturales de los insectos plaga- es denominado control biológico.
En el caso específico de la mosca pinta, su control biológico se logra con el hongo metarhizium anisopliae, el cual se prefiere por su inocuidad sobre animales de sangre caliente; además, es un organismo selectivo incluso con los insectos, evitando el ataque a los insectos auxiliares y los peces.
La dosis de hongo tiene un precio aproximado en el mercado 120 pesos. En promedio, por hectárea se requieren dos dosis anuales de éste. Así, el costo total del hongo asciende a 240 pesos anuales.
Además, se requieren de 12 jornales por hectárea para sus dos aplicaciones. En algunos casos se requiere adicionalmente de regulador de pH del agua con valor de 500 pesos para todo el ciclo.
De esta forma, el costo promedio por hectárea para el control biológico asciende a 865 pesos anuales, aproximadamente.
En contraste, el costo de aplicación del insecticida químico, el cual debe aplicarse cuatro veces anualmente, tiene un costo de 1,345 pesos por hectárea.
Cabe mencionar que el hongo es una herramienta que deberá ser acompañada por actividades complementarias como: limpieza de malezas, pastoreos intensivos y uso de rastras fitosanitarias.
El beneficio principal del hongo es evitar la pérdida total o parcial del cultivo o los pastos. Por otra parte, a diferencia de los insecticidas químicos, tiene como beneficios que es de bajo costo comparado con el producto químico y que no representa ningún peligro para el hombre en su aplicación o consumo, siendo además de fácil aplicación.
Antonio de Jesús Guerrero Cárdenas es Especialista del Centro de Desarrollo Tecnológico Tantakin. La opinión es responsabilidad del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.
aguerrero@fira.gob.mx