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Renta variable en la riqueza de las familias de la zona euro

Menos del 5% de la riqueza de los hogares es destinado a inversiones en renta variable, a diferencia del 35.8% que representan productos como los depósitos bancarios.

Las familias de la zona euro destinan una proporción muy reducida de su riqueza financiera a la adquisición de acciones cotizadas. En términos históricos, menos del 5% de la riqueza de los hogares se ha destinado a este tipo de inversiones, con una gran importancia de otros productos como los depósitos bancarios, que representan más de un tercio de la asignación de la riqueza.

El contraste con Estados Unidos es claro. Allí, cerca del 18% de la riqueza familiar se encuentra invertido en acciones de empresas cotizadas, mientras que solamente el 15% se halla en depósitos bancarios.

En cuanto al resto de inversiones financieras, renta fija, fondos de inversión o seguros y planes de pensiones, el reparto de la riqueza de las familias es muy similar en ambas regiones.

Estas proporciones no se han visto prácticamente alteradas durante la crisis. En todo caso, en el área euro se ha producido cierto incremento en la importancia de los depósitos bancarios y una reducción, hasta niveles del 4%, de las inversiones en bolsa dentro de la distribución de la riqueza familiar.

El descenso del peso de las acciones cotizadas en las carteras financieras de las familias europeas habría sido mayor de no ser por la revalorización acumulada por los mercados de renta variable desde mediados de 2012, ya que no se está produciendo un incremento en las adquisiciones de títulos de renta variable por parte de los hogares.

La pregunta que cabe hacerse a continuación es si la distribución entre renta variable y otros activos se corresponde con la lógica del actual escenario macroeconómico y si es posible que en los próximos meses asistamos a un rebalanceo en las carteras de las familias europeas. Este rebalanceo se produciría desde productos como los depósitos bancarios u otros activos financieros considerados como más seguros hacia los mercados de acciones.

Dos factores son relevantes a la hora de realizar el análisis, los niveles de tipos de interés y la volatilidad del ciclo económico.

Tipos de interés. Generalmente, un entorno de tipos de interés elevados es favorable a una mayor asignación de riqueza a la renta variable. Esto es así ya que tipos elevados son propios de un ciclo de crecimiento, lo cual es también positivo para los resultados de las compañías.

Dados los niveles actuales de tipos de interés, en un momento en el que nos encontramos al inicio de una recuperación débil de la economía europea, es lógico que la asignación a renta variable se encuentre en mínimos.

Volatilidad del ciclo. Una volatilidad elevada de los indicadores económicos es señal de incertidumbre sobre la evolución del ciclo y también sobre los resultados empresariales. En este sentido, la alta volatilidad es negativa para la asignación que hacen las familias de su riqueza a la renta variable, observándose una mayor asignación a activos más seguros en estos periodos.

En adelante, y en tanto en cuanto no esperamos un repunte de tipos de interés vinculado a una mejora sustancial del ciclo en la región, no contemplamos una reasignación significativa de la riqueza de las familias a la renta variable por esta vía. La idea clave es que el escenario de tipos de interés y crecimiento no va a ser propicio para que aumente la exposición a bolsa.

*Arículo escrito por Diego Mendoza, analista junior del Dpto. de Análisis Económico y Mercados

En alianza informativa con CincoDías.com

fondos@eleconomista.com.mx

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