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Netflix se pone de pie antes del 10 en este drama sobre resiliencia
Su primera gran crisis, apenas en abril de este año, llegó cuando reportó una pérdida en el número de usuarios, lo que le obligó a ser más efectivo y replantear su estrategia.
En su primera etapa de crecimiento como compañía cotizada en bolsa, Netflix cimentó su negocio en la generación de contenidos exclusivos de fama mundial. Los movimientos de ganancia persistentes que disfrutó en Wall Street coincidieron con producciones icónicas.
Su primera gran crisis, apenas en abril de este año, llegó cuando reportó una pérdida en el número de usuarios, lo que le obligó a replantear su estrategia. La respuesta fue una nueva manera de suscripción por precio más bajo, pero que incluye espacios para la publicidad.
En su reporte del tercer trimestre, presentado el miércoles, la compañía sorprendió con un registro de 223.1 millones de suscriptores activos en todo el mundo hasta septiembre, 2.4 millones más que en junio. Sus beneficios neto y operativo crecieron más de lo esperado.
La caída de usuarios llegó en un entorno de mayor competencia, pero ahora parece haber encontrado un camino de alzas, separado de su competencia. En una carta a inversionistas, estimó que sus rivales perfilan pérdidas operativas en 2022 en busca de más suscriptores.
El lanzamiento del nuevo plan de suscripción será en noviembre. Un mes antes de que se empiece a ofertar en 12 países, la empresa anunció que no hará más pronósticos de nuevos suscriptores, aunque seguirá informando esos números cada trimestre. Es su nueva etapa.