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Desamor para las chocolateras en 2022
El incremento en el precio de los insumos afectó las operaciones del dulce sector.
Tampoco el mes del amor ha sido el impulso que necesitaban las compañías productoras de chocolate para registrar alzas en el mercado de valores, ya que este 2022 son rechazadas por los inversionistas.
La mayor pérdida en el mercado bursátil en este sector es de Lindt & Spruengli, la fabricante suiza de chocolate en barra, que tiene una caída en lo que va del año de 14.16% en un precio de 104,900 francos suizos por acción en la Bolsa de Suiza.
La popular Nestlé, que ha diversificado su negocio en otros productos además del chocolate, registra la segunda mayor caída del sector también en la Bolsa de Suiza, con 7.96% de pérdida este 2022, cotizando en un precio de 117.30 francos suizos. Mientras que Barry Callebaut tiene una caída de 4.69% en la misma Bolsa.
Una de las grandes firmas estadounidense es Hershey, productora de barras y otros dulces de chocolate a nivel global, que ha mostrado resistencia pues registra un 4.74% de rendimiento en lo que va del 2022, cotizando en Wall Street en un precio de 117.3 dólares por acción.
Rocky Mountain Chocolate, dueña de diversas franquicias en Estados Unidos, tiene un alza de apenas 4.33% en lo que va del año, cotizando en un precio de 8.19 dólares por acción en la Bolsa de Nueva York.
Por su parte, el precio del contrato de cacao en la Bolsa de Comercio de Chicago Estados Unidos, tiene un precio de 2,669.50 dólares por tonelada, y en el año tiene un ligero aumento de 5.93 por ciento.
Carlos Hermosillo, analista independiente y especialista bursátil, comentó que la volatilidad del mercado también afecta a las firmas chocolateras principalmente vía la cotización de diversas materias primas. “En este caso específico el cacao, pero igualmente por la vía de disponibilidad de liquidez y tasas de interés que inciden en su manejo de capital de trabajo, estructura financiera, y decisiones de financiamiento”.
Agregó que “el tema de la inflación será uno de los retos principales este año, sobre todo por el impacto en las materias primas que son usadas en la elaboración de productos alimenticios”.
Comentó que la estrategia para hacer frente a la inflación es la utilización de coberturas y contratos forward, pues “son herramientas útiles para las empresas más formales, mientras que la negociación directa con proveedores es la opción principal para las pymes y/o empresas menos formales”.