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Obesidad ¿Qué considerar antes de elegir cómo perder peso?
La búsqueda de resultados rápidos puede llevar a elegir medicamentos, dietas o
procedimientos sin conocer si son adecuados para tu salud
La semaglutida y la tirzepatida son fármacos usados para el control de peso.
La búsqueda de alternativas para perder peso ha hecho que hoy una persona pueda encontrarse con distintas opciones, desde cambios en la alimentación y actividad física hasta medicamentos y procedimientos médicos.
En cualquiera de los casos, es necesario llevar un seguimiento con especialistas de la salud y evitar una decisión basada en recomendaciones de terceros o experiencias personales.
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Medicamentos
En entrevista para El Economista, la Doctora Wendy Fabila Montalvo, especialista en endoscopia gastrointestinal y endoscopia bariátrica para BIB System, señaló cualquier tratamiento que se utilice para perder peso debe ser llevado por especialistas de la salud, ya que no todos los medicamentos son para todos.
“Entre las más relevantes, y que desafortunadamente se pusieron de moda, son los agonistas del receptor GLP-1, como la semaglutida, la liraglutida y la tirzepatida, que actúa sobre los receptores GIP y GLP-1. También existen otros medicamentos, como la combinación de naltrexona con bupropión, el orlistat y la fentermina”, explicó.
“Estos fármacos tienen mecanismos de acción diferentes. La semaglutida y la liraglutida actúan sobre señales hormonales que regulan el apetito, la saciedad y la ingesta de alimentos; la tirzepatida actúa sobre dos vías hormonales, mientras que el orlistat disminuye la absorción intestinal de grasas y otros fármacos como la fentermina, actúan sobre los mecanismos cerebrales que intervienen en la conducta alimentaria”.
La doctora destacó que no todos los medicamentos tienen la misma eficacia, ni la misma autorización sanitaria. De tal manera que su consumo debe hacerse con base a las características del paciente.
Cabe señalar que la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios advirtió sobre el uso indiscriminado de medicamentos para perder peso y reiteró la importancia de que su prescripción estén a cargo de personal médico.
“La popularidad de estos fármacos también representa un reto: la demanda social no debe sustituir la indicación médica. Que un medicamento sea eficaz para una persona con obesidad no significa que sea apropiado para alguien que desea perder unos cuantos kilos por motivos exclusivamente estéticos”.
Alternativas
Ante la variedad de alternativas disponibles, BIB System nos comparte cinco aspectos que conviene considerar antes de elegir cómo abordar la pérdida de peso:
- Orientación: Antes de recurrir a cualquier tratamiento para perder peso, es importante contar con una valoración profesional que determine qué opciones pueden ser adecuadas de acuerdo con las condiciones de cada persona.
- Conoce el punto de partida: Revisar el peso, la composición corporal, los antecedentes y las condiciones de salud que puedan influir en el tratamiento y determinar qué aspectos deben atenderse antes de establecer una meta.
- Define qué buscas mejorar: No solo se trata de establecer una meta en kilos, sino de identificar qué cambios de salud se esperan obtener y cómo se medirán.
- Investiga: Conocer qué alternativas existen, cómo funcionan, hay quienes requieren cambios en la alimentación o actividad física, mientras que otros pueden considerar medicamentos o procedimientos, como el Sistema de Balón Intragástrico.
- Acompañamiento: Valorar si la alternativa contempla o requiere apoyo nutricional, psicológico, médico o de actividad física facilitará identificar qué tipo de seguimiento puede necesitarse durante el proceso y qué aspectos deben atenderse además de la reducción de peso.
Contemplar estos puntos también permite entender por qué una experiencia personal no puede convertirse automáticamente en una recomendación. Que alguien haya obtenido determinados resultados con un medicamento, una dieta o un procedimiento no significa que la misma alternativa sea adecuada para quien tiene antecedentes, composición corporal o condiciones de salud diferentes.
Al elegir cómo abordar la pérdida de peso, la decisión no debería partir únicamente de cuál alternativa promete una mayor reducción en la báscula, sino de qué necesita cada persona, qué opciones tiene disponibles y qué implica cada una en términos de seguimiento y mantenimiento. Bajar de peso puede ser parte del objetivo, pero evaluar los resultados requiere mirar más allá del número que aparece en la báscula y considerar qué ocurre con la salud durante y después del proceso.