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Cáncer de mama: del diagnóstico a la lucha por sobrevivir
El testimonio de Almudena revela que detectar el cáncer de mama es
apenas el comienzo: tratamientos oportunos, diagnósticos precisos
y acompañamiento pueden marcar la diferencia para sobrevivir

Para miles de mujeres, enfrentar el cáncer de mama implica superar el miedo, recibir atención médica oportuna y contar con acompañamiento durante el tratamiento.
Lo primero que sentí fue mucho miedo, tristeza e incertidumbre, así lo dijo Almudena Francés cuando recibió el diagnóstico de cáncer de mama en etapa dos. La noticia cambió su vida, pero pronto descubrió que el miedo a la enfermedad no sería el único obstáculo: también enfrentaría dificultades para comenzar su tratamiento.
“Siempre traté de ser positiva. Siempre me dije a mí misma que tenía que salir de esta. Tenía muy claro que de cáncer de mama no me iba a morir”, comparte Almudena en entrevista con El Economista, cuyo testimonio forma parte de la iniciativa Caravana Rosa de ADO.
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Según relata, en el ISSSTE le plantearon esperar entre tres y cuatro meses para iniciar el tratamiento porque su enfermedad no se encontraba en fase avanzada ni presentaba metástasis. En algunas ocasiones, además, tuvo que comprar los medicamentos de quimioterapia ante la falta de disponibilidad.
“A pesar de que estaba deseosa de iniciar el tratamiento para erradicar la enfermedad, todo el proceso de desgaste, tanto emocional como físico, fue muy fuerte para mí”.
Su experiencia refleja una de las principales dificultades que enfrentan las pacientes: recibir un diagnóstico temprano no siempre garantiza comenzar el tratamiento sin demoras.
Una enfermedad desigual
El cáncer de mama continúa entre los principales desafíos de salud pública. La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que es el cáncer más frecuente entre las mujeres y que sus consecuencias están profundamente condicionadas por el acceso a servicios médicos.
Un análisis internacional de supervivencia publicado en julio de 2026 reveló diferencias entre países de ingresos altos y bajos, asociadas con las oportunidades de detección, diagnóstico y tratamiento. Estas desigualdades muestran que el lugar donde vive una paciente puede influir en su pronóstico.
Para reducir la mortalidad, la Iniciativa Mundial contra el Cáncer de Mama de la OMS propone tres líneas de acción: educación para promover la detección temprana, diagnóstico oportuno y acceso a tratamientos integrales.
En México, los retos incluyen ampliar la cobertura de estudios, fortalecer la capacidad de los servicios especializados y garantizar continuidad terapéutica. La detección temprana permite identificar tumores antes de que avancen, pero su beneficio depende también de que las pacientes reciban atención adecuada.
No todos son iguales
Uno de los avances más importantes de la medicina oncológica es comprender que el cáncer de mama no constituye una sola enfermedad.
De acuerdo con información de Bupa México, existen al menos cuatro subtipos moleculares principales: luminal A, luminal B, HER2 positivo y triple negativo. Cada uno presenta características biológicas, velocidades de crecimiento y respuestas terapéuticas diferentes.
El diagnóstico preciso requiere identificar marcadores como los receptores de estrógeno, progesterona y HER2, además de evaluar otros indicadores celulares cuando corresponda. Estos estudios permiten seleccionar tratamientos personalizados y evitar decisiones basadas únicamente en la localización del tumor.
La biopsia resulta fundamental para confirmar la enfermedad y determinar sus características. Según el subtipo y el estadio clínico, el tratamiento puede incluir cirugía, radioterapia, quimioterapia, hormonoterapia, inmunoterapia o terapias dirigidas.
Bupa también destaca la importancia de contar con equipos multidisciplinarios que integren oncología, cirugía, imagenología, patología, rehabilitación y acompañamiento psicológico.
Acciones que acompañan
En México, diversas iniciativas buscan ampliar el acceso a estudios y fortalecer el acompañamiento. Caravana Rosa de ADO, desarrollada con FUCAM y Asistencia Total, cumple 15 años promoviendo la detección oportuna. En 2026 incorporó ultrasonidos mamarios y, mediante Fundación ADO, sumó “Sueños Trenzados”, programa de donación de cabello para elaborar pelucas oncológicas.
Por otra parte, Avon, Fundación IMSS y Fundación Instituto Natura impulsan una carrera con causa, destinada a recaudar recursos para adquirir un ultrasonógrafo para la Clínica de Mama Jalisco.
Estas acciones buscan reducir barreras de acceso, aunque los estudios deben seleccionarse según la edad, los antecedentes y la valoración médica.
Para Almudena, enfrentar el cáncer también significó reorganizar sus prioridades y aprender a respetar sus emociones. “Les diría que se permitan sentir todo lo que venga, que tomen las cosas una a la vez. Es normal sentir miedo”, aconseja.
Su historia recuerda que combatir el cáncer de mama requiere algo más que identificarlo: garantizar diagnósticos precisos, tratamientos oportunos y acompañamiento durante todo el proceso.



