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Visibilidad, educación continua y ambientes laborales inclusivos, el trayecto
La Bolsa Mexicana de Valores está promoviendo la diversidad y la inclusión en el entorno financiero, superando barreras históricas y generando ambientes laborales seguros
La comunidad LGBT+ juega un papel crucial en todos los ámbitos de la vida, incluido el entorno financiero. En la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), se ha reconocido la importancia de promover la diversidad y la inclusión, superando las barreras históricas de discriminación y creando ambientes laborales seguros y cómodos para todos.
El Economista entrevistó a Francisco González, director de Valmer y uno de los líderes de la comunidad de diversidad en Grupo BMV, quien comentó que el sector financiero ha sido históricamente dominado por hombres heterosexuales blancos, lo que ha llevado a la discriminación de grupos minoritarios en el entorno laboral y en la sociedad en general.
La importancia de la comunidad radica en el reconocimiento y la visibilidad. Cuando un colaborador se siente cómodo y aceptado, puede desempeñarse al máximo en sus actividades diarias. Todos somos seres humanos con vidas personales y profesionales interrelacionadas, y es fundamental sentirnos plenos en entornos y sociedades que nos consideren”.
Para abordar los desafíos en el sector financiero, Francisco González destaca dos ejes principales: la educación y la visibilidad. En la Bolsa Mexicana de Valores, se unieron a la red Pride Connection para aprender y compartir experiencias sobre la gestión de la diversidad sexual. Además, se han enfocado en revisar y fortalecer las políticas internas de la organización para asegurar que estén alineadas con los principios de diversidad y no discriminación.
La educación ha sido fundamental para crear conciencia entre los colaboradores y los líderes de equipo, quienes deben estar preparados para gestionar equipos diversos y tratar a todos con igualdad y respeto. La visibilidad también es un eje central, y la Bolsa Mexicana de Valores celebró su primer “timbrazo” en apoyo a la comunidad LGBT+, generando así un ambiente de trabajo seguro e inclusivo. Esta acción simbólica busca inspirar a otras instituciones a seguir el ejemplo y promover cambios positivos en sus propias organizaciones.
“La visibilidad aporta beneficios significativos a la inclusión de la comunidad LGBT+ en el entorno laboral. Más allá de los posibles beneficios económicos para las empresas, la visibilidad crea mejores ambientes de trabajo, donde los equipos pueden alcanzar sus objetivos de manera plena. Además, permite aprovechar el talento que históricamente ha sido subutilizado debido a la discriminación y el miedo a las represalias”, concluyó González.