Buscar
Geopolítica

Lectura 5:00 min

Ucrania promete a EU el cese de sus ataques a la terminal rusa del Consorcio del Oleoducto del Caspio

El CPC gestiona alrededor del 2% del suministro mundial de crudo y las refinerías europeas dependen en buena parte de su funcionamiento

Ucrania ha acordado con Estados Unidos que dejará de atacar una instalación crucial como es la terminal rusa del Consorcio del Oleoducto del Caspio (CPC), clave para la exportación del crudo kazajo y garantizado el establecimiento de puntos de contacto para que las navieras comerciales puedan comunicar información y garantizar el paso seguro.

Este compromiso, surgido de las conversaciones del 31 de julio entre altos funcionarios del Gobierno estadounidense y líderes ucranianos, representa un paso potencialmente significativo para aumentar el flujo de petróleo en la región, después de que una serie de ataques recientes contra buques cerca de la terminal del Consorcio del Oleoducto del Caspio (CPC) en Novorosiisk, Rusia, redujeran la actividad.

La terminal del CPC es fundamental para la comercialización del petróleo kazajo, ya que el país de Asia Central no tiene una capacidad significativa para exportar barriles por rutas alternativas. El CPC normalmente gestiona alrededor del 2% del suministro mundial de crudo, y las refinerías europeas dependen en gran medida de los volúmenes procedentes de la región.

Ucrania ha intensificado su campaña contra los puertos petroleros rusos como parte de la guerra iniciada con la invasión de Moscú en 2022, incluyendo ataques a buques en la terminal del CPC, lo que ha interrumpido las cargas y paralizado algunas operaciones, ya que los armadores han optado por evitar la zona.

Esto ocurre en un momento en que el mundo no puede permitirse más interrupciones en el flujo mundial de petróleo, dado que la guerra en Irán y la reducción de los volúmenes a través del Estrecho de Ormuz ya mantienen el petróleo fuera del mercado.

El aumento de los precios del crudo y el combustible ha tenido repercusiones en la economía mundial y ha impulsado el alza de los precios en las gasolineras de Estados Unidos antes de las elecciones de mitad de mandato de noviembre, que se espera que dependan de las preocupaciones económicas de los votantes.

De acuerdo con fuentes estadounidenses de la agencia Bloomberg, Ucrania se ha comprometido a no atacar la infraestructura del Consorcio del Oleoducto del Caspio ni los buques no rusos con destino a la terminal, siempre que dichos buques no estén sujetos a sanciones ucranianas ni transporten carga rusa.

Kiev también está proporcionando instrucciones a las navieras para aclarar qué buques son susceptibles de ser atacados. Según el acuerdo, explicaron las fuentes, los buques no pueden estar sujetos a sanciones ucranianas, no deben transportar petróleo ruso ni otra carga, y no pueden ser propiedad de personas o entidades rusas.

Ucrania mantiene un contacto estrecho con las empresas estadounidenses y la administración Trump en todos los asuntos relacionados con la seguridad del transporte marítimo comercial, indicó otra persona familiarizada con el tema.

No está claro si el acuerdo será suficiente para normalizar los volúmenes o tranquilizar por completo a los transportistas que temen ataques, después de que acuerdos anteriores destinados a proteger los tránsitos resultaran insuficientes. Algunas empresas que habían proporcionado a Ucrania una lista de buques que no debían ser atacados vieron cómo algunos de sus buques eran atacados de todos modos.

Sin embargo, las fuentes estadounidenses han confirmado que Ucrania ofreció compromisos más específicos y concretos en múltiples niveles de su gobierno tras los ataques. El Gobierno ucraniano creó entonces un equipo para coordinar el asunto y establecer los puntos de contacto necesarios para garantizar el paso seguro, añadió el funcionario.

Una primera oleada de ataques con drones la semana del 20 de julio provocó que los buques comerciales fletados por empresas estadounidenses dejaran de cargar en la terminal CPC. Aunque reanudaron sus operaciones el 27 de julio, dos días después, buques comerciales que cargaban en la terminal fueron atacados por drones.

Si bien los envíos se han reanudado, se han mantenido por debajo de los niveles normales como consecuencia de los ataques con drones cerca de Novorosiisk. Las autoridades rusas suelen detener las cargas de petróleo cuando se detectan drones en las terminales. Sin embargo, no todas estas alertas resultan en la interrupción de las cargas, según indicó un funcionario estadounidense.

Los riesgos asociados a la carga en la terminal se han traducido en mayores costos para la contratación de buques cisterna que naveguen hasta allí. Solo un número limitado de armadores se ha mostrado dispuesto a hacerlo, ya que implica hacer escala en un puerto ruso, y algunos se han visto disuadidos por los recientes ataques.

Según datos de la Bolsa Báltica de Londres, los ingresos de los buques que transportan petróleo desde CPC al Mediterráneo superaron los 400,000 dólares diarios el viernes, el nivel más alto registrado para esa ruta.

Según fuentes cercanas al asunto, las recientes interrupciones implican que se prevé una caída de aproximadamente un tercio en las exportaciones de CPC Blend este mes. Sin embargo, existe cierta incertidumbre respecto a estas cifras, ya que no incluyen los cargamentos de julio que se retrasaron hasta agosto, y las recientes interrupciones podrían retrasar aún más algunos cargamentos de agosto.

Últimas noticias

Noticias Recomendadas