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A Netanyahu no le dan los números para gobernar
Pese a que su partido fue el más votado en las elecciones legislativas de Israel, quedó muy lejos para lograr el control del Congreso; árabes ganan presencia.
El líder del partido Yashar, Gadi Eisenkot, celebra los resultados, pero tendrá que negociar con partidos árabes para poder aspirar a gobernar.
Tel Aviv. Las elecciones israelíes terminaron en un aparente punto muerto, según mostraron las encuestas a pie de urna de las principales cadenas de televisión, sin que ni el primer ministro Benjamin Netanyahu ni su principal rival, Gadi Eisenkot, estuvieran en camino de obtener la mayoría en la Knesset de 120 escaños.
Tres aspectos destacan en los resultados: el primero de ellos apunta a que el bloque de la oposición al primer ministro Netanyahu encabeza por estrecho margen en las elecciones legislativas de este martes en Israel, las primeras desde el ataque de Hamás, del 7 de octubre de 2023, marcadas por una fuerte movilización.
El segundo aspecto es el crecimiento significativo de dos partidos árabes, los que podrían tener un papel determinante en caso de que decidan apoyar a Eisenkot.
Por último, el partido de Netanyahu fue el más votado pese a los señalamientos de haber cometido crímenes de humanidad.
Como ningún partido obtuvo la mayoría, las negociaciones para formar una coalición de gobierno se auguran arduas y podrían durar semanas.
Según las proyecciones de las cadenas de televisión 11, 12 y 13, el "Bloque del Cambio", encabezado por Eisenkot y formado por partidos que van de la derecha a la centroizquierda, recabaría entre 52 y 53 escaños de los 120 que tiene el Parlamento.
El equipo de Eisenkot quiso demostrar optimismo de forma rápida.
La sala de la sede del partido Yashar estalló en aplausos cuando el locutor presentó a Eisenkot como el próximo primer ministro de Israel.
Al comienzo de su intervención, afirmó que el pueblo israelí ha votado por el cambio y en contra de Netanyahu.
Eisenkot afirmó que haría todo lo posible por “cumplir la voluntad de la nación” y “representar a todos los israelíes”.
¿Nueva era?
“Demostraremos que esta es una victoria para todo Israel”, dijo Eisenkot ante una multitud que estallaba en vítores, pero evitó decir cómo logrará el apoyo de los partidos árabes. “Israel se encamina hacia una nueva era, una era de esperanza”, comentó.
Por su parte, la coalición saliente de Netanyahu, que incluye a la extrema derecha ultranacionalista y los ultraortodoxos, obtendría 50.
En cuanto a las dos listas árabes, podrían conseguir un número récord de bancas, 17 o 18, según esos mismos sondeos.
Sin embargo, el partido de Netanyahu, el Likud, fue el que más escaños obtuvo, según estas estimaciones, 24 o 25, justo por delante de la formación Yashar, de Eisenkot.