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Carney advierte riesgo por consulta separatista
El primer ministro canadiense, Mark Carney, aseguró que la votación prevista en Alberta sobre una posible separación del resto de Canadá, aunque no sea vinculante, podría convertirse en "un engaño peligroso" y que plantear este tipo de cuestiones "no ayuda".
(Photo by ANDREJ IVANOV / AFP)
Ottawa. El primer ministro canadiense, Mark Carney, aseguró que la votación prevista en Alberta sobre una posible separación del resto de Canadá, aunque no sea vinculante, podría convertirse en "un engaño peligroso" y que plantear este tipo de cuestiones "no ayuda".
La provincia, rica en petróleo, anunció que el 19 de octubre celebrará un referéndum no vinculante para saber si sus residentes desean seguir formando parte de Canadá.
“Vi de primera mano lo que ocurrió en Reino Unido (...) 10 años después, siguen intentando deshacer lo que la gente no creía que estaba votando, pero que acabó siendo lo que obtuvieron”, comentó Carney, en referencia a la votación del Brexit de 2016 sobre la salida de Reino Unido de la Unión Europea.
La primera ministra de Alberta, la conservadora Danielle Smith, anunció la semana pasada que la celebración de un referendo podría abrir la vía a "un proceso legal" para la independencia de esta provincia que en 2024 produjo más del 80% del crudo canadiense.
En mayo se presentó una petición con 300,000 firmas favorables a la celebración de la consulta.
La justicia invalidó esa petición, pero Smith considera que ello no le impide organizar el referéndum a finales de año, ya que este, incluso si fuera aprobado, no sería más que una primera etapa hacia la independencia.
Unidad canadiense
Las encuestas muestran que aproximadamente 30% de los cinco millones de habitantes de Alberta apoyan la independencia, una cifra récord.
Quienes apoyan la idea denuncian la influencia excesiva de Ottawa sobre sus recursos energéticos, y el bloqueo de inversiones por cuestiones ambientales.
Mark Carney, del Partido Liberal- de centroizquierda-, dijo que ya empezó a hacer campaña “por la unidad canadiense” proponiendo “un federalismo cooperativo con Alberta, Quebec y todas las provincias y territorios”.