Lectura 2:00 min
Alemania impondrá un impuesto a las bebidas azucaradas para reducir las tasas de obesidad
Alemania tiene previsto aplicar un impuesto a las bebidas azucaradas a partir de 2028, en el marco de un paquete de reformas sanitarias aprobado este miércoles, con el objetivo de frenar el aumento de las tasas de obesidad.
Descripción automática
Alemania tiene previsto aplicar un impuesto a las bebidas azucaradas a partir de 2028, en el marco de un paquete de reformas sanitarias aprobado este miércoles, con el objetivo de frenar el aumento de las tasas de obesidad y aliviar la presión sobre el sistema sanitario.
Los ingresos anuales previstos de 450 millones de euros (527 millones de dólares) procedentes del recargo se destinarán a financiar programas de prevención de enfermedades y promoción de la salud. Los detalles del impuesto, incluida la tasa, aún se están debatiendo.
El lobby de la industria azucarera alemana condenó el plan, alegando que el encarecimiento del azúcar no ha reducido la proporción de personas con sobrepeso en ningún país.
La medida está en consonancia con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, que ha instado a los países a aumentar los precios de las bebidas azucaradas, el alcohol y el tabaco en un 50% durante los próximos 10 años mediante impuestos.
Una encuesta de Forsa publicada en febrero reveló que alrededor del 60% de los alemanes apoya un impuesto sobre los refrescos azucarados.
Reino Unido introdujo un impuesto similar sobre el azúcar hace diez años y el año pasado lo amplió a las bebidas lácteas envasadas. La OMS afirma que más de 100 países gravan las bebidas azucaradas.
Estudios realizados en Reino Unido y México han demostrado que estas medidas pueden reducir el consumo de azúcar y ayudar a prevenir enfermedades como la diabetes.
La propuesta del Gobierno alemán, que requiere la confirmación del Parlamento, surge tras el creciente apoyo público y de todos los partidos a medidas más estrictas contra el consumo excesivo de azúcar.