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Velar por la seguridad, carta de Netanyahu
Ciudadanos elegirán a los 120 miembros del Parlamento; una vez conformado los legisladores escogerán al primer ministro.
Este martes Israel celebrará elecciones parlamentarias, 5.9 millones de israelíes votarán por partidos políticos de donde saldrán los 120 representantes del Knesset (Parlamento), una vez conformado los legisladores se encargarán de elegir al primer ministro.
De acuerdo con sondeos, la coalición de centro-izquierda Azul y Blanco, entre el exteniente general Benny Gantz y el exministro de finanzas Yair Lapid, podría obtener entre 30 y 32 escaños mientras que el partido Likud del primer ministro Benjamin Netanyahu podría sumar 28 o 30, por lo cual ambas facciones tendrán que recurrir a una coalición para lograr por lo menos 61 de los escaños que se requieren para formar gobierno.
Yoanna Shubich Green, coordinadora académica de la Facultad de Estudios Globales de la Universidad Anáhuac, precisó que aunque la oposición logre más escaños que el Partido Likud, Netanyahu es quien tiene más posibilidades de formar gobierno con partidos ultranacionalistas de derecha y religiosos, coalición que, se proyecta, alcanzaría 64 escaños, mayoría con la cual podría reelegirse.
Especialistas coincidieron en que el factor de quién pueda brindad mayor seguridad determinará la votación.
José Pehnós, especialista en Medio Oriente, destacó que pese a que la mayoría de los israelíes no acepta a Netanyahu por sus presuntos actos de corrupción, sí lo consideran como la máxima figura que puede ofrecer seguridad a los ciudadanos, así como mantener una estabilidad política.
“Las elecciones giran en torno al reto de quién puede brindar seguridad, los israelíes ya no quieren atentados y enfrentamientos con misiles”.
La académica en la Anáhuac destacó que los israelíes creen que Netanyahu sabe cómo sobrellevar la guerra civil siria y la amenaza iraní mejor que otra persona.
Asentamientos israelíes
De cara a la elección, los palestinos expresaron alarma mientras los israelíes analizaban la gravedad de la repentina promesa electoral del primer ministro Benjamin Netanyahu de anexar asentamientos judíos en la ocupada Cisjordania.
La promesa del sábado del líder de derecha es vista como un intento de quitar votos de rivales ultranacionalistas que abogan por la anexión.
Pero tras años de resistir los pedidos de la extrema derecha para poner formalmente las tierras de Cisjordania capturadas en la Guerra de Oriente Medio de 1967 bajo control israelí permanente, Netanyahu podría estar contando con el respaldo para el dramático cambio de su cercano aliado, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Tomando las palabras de Netanyahu, los palestinos que buscan la categoría de Estado en Cisjordania, Gaza y el este de Jerusalén calificaron sus comentarios como una violación de las leyes internacionales con respecto al territorio ocupado
El ministro de Educación israelí, Naftali Bennett, jefe del partido New Right y autor de un plan para anexar partes de Cisjordania, sugirió que Netanyahu simplemente busca votos. (Con información de Reuters)