Lectura 3:00 min
Error humano, factor en avionazo de Air France
Una combinación de sensores defectuosos y errores de los pilotos entrenados inadecuadamente causó que un avión de Air France se sumergiera en el Océano Atlántico en el 2009, matando a las 228 personas a bordo en el accidente más mortífero de la aerolínea, anunciaron ayer investigadores franceses.
Le Bourget. Una combinación de sensores defectuosos y errores de los pilotos entrenados inadecuadamente causó que un avión de Air France se sumergiera en el Océano Atlántico en el 2009, matando a las 228 personas a bordo en el accidente más mortífero de la aerolínea, anunciaron ayer investigadores franceses.
Los investigadores urgen una mejor instrucción para los pilotos que vuelan en forma manual en altas altitudes y más estrictas normas de certificación de aviones, como resultado de una investigación de tres años sobre lo que sucedió con el vuelo 447.
Airbus, fabricante del avión A330, manifestó en un comunicado que trabaja para mejorar los sensores de velocidad conocidos como tubos de pitot y hacer otros esfuerzos para evitar futuros accidentes de este tipo. Air France hizo hincapié en los problemas del equipo e insistió en que los pilotos actuaron de acuerdo con la información proporcionada por los instrumentos de la cabina y los sistemas (...) La lectura de los diversos datos no les permitieron aplicar la acción apropiada .
Pero para el Departamento de Investigaciones y Análisis, los resultados generaron preocupaciones más grandes sobre la formación de pilotos en todo el mundo, que vuelan aviones de alta tecnología, cuando se enfrentan a una crisis a gran altitud.
El informe también podría tener implicaciones legales: una investigación judicial francesa por separado está en curso y tanto a Air France como a Airbus les han sido entregados cargos preliminares de homicidio.
El análisis enumera una combinación de factores humanos y técnicos tras el accidente. El avión que volaba de Río de Janeiro a París se estrelló en el mar durante una tormenta nocturna el 1 de junio del 2009.
Algunos familiares de las víctimas sintieron que los investigadores no se centraron lo suficiente en los problemas de los equipos, ya que se expuso que los dos pilotos en los controles hicieron lo posible, mientras enfrentaban a un aluvión de información incorrecta.
Los cristales de hielo que bloquean los tubos de pitot fueron el evento desencadenador que se generó los problemas del avión, indicó el investigador en jefe, Alain Bouillard. El piloto automático del avión se apagó y los copilotos tuvieron que volar de forma manual. El capitán estaba en un descanso.
En una decisión fatal, indica el informe, uno de los copilotos elevó la nariz del Airbus A330 durante una pérdida de compresión -en lugar de bajarla, como debió haberlo hecho- a causa de los datos falsos de los sensores acerca de la posición del avión. Bouillard aseguró que éste fue un elemento importante en la causa del accidente.
Abundó al decir que los dos pilotos en los controles nunca entendieron que el avión estaba en una pérdida de compresión. Afirmó que sólo un equipo muy experimentado, con una clara comprensión de la situación, podría haber estabilizado el avión bajo esas condiciones.