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Dos días de julio, la conexión entre Trump y WikiLeaks
De acuerdo con declaraciones de Michael Cohen, Stone y Assange charlaron sobre el hackeo de miles de correos del Partido Demócrata.
Foto: The Washington Post
A la 1:25 de la tarde del 17 de julio del 2016, un avión de Alitalia en el que viajaba Michael Cohen aterrizó en Nueva York. El experto abogado de Donald Trump regresaba a casa después de haber pasado ocho días en Capri y Roma con motivo de la celebración de sus 50 años.
Alrededor de las 2 de la tarde del 20 de julio, una nave que transportaba a Trump aterrizó en un helipuerto en el centro de Cleveland. La Convención Nacional Republicana estaba en marcha con miras a elegir a Trump como su candidato presidencial.
Entre esos dos días, mientras Trump estaba en Nueva York y la atención del mundo político en Cleveland, Cohen alegó que Trump recibió una importante llamada telefónica de su confidente Roger Stone, quien le advirtió que WikiLeaks planeaba publicar en cuestión de días un conjunto de correos electrónicos que podrían dañar a Hillary Clinton.
Al final de esa semana, justo después de que Trump aceptara la nominación del Partido Republicano y los demócratas se reunieran en Filadelfia para llevar a cabo su convención, WikiLeaks publicó en línea miles de correos electrónicos internos del Partido Demócrata, mismos que, para algunos fiscales federales, fueron hackeados por agentes rusos.
De ser cierto el relato de Cohen, que contó durante su declaración ante el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes la semana pasada, ello indicaría que Trump engañó a los estadounidenses al decir que no sabía absolutamente nada sobre la decisión que tomó WikiLeaks y, lo que es más importante, revelaría que el testimonio que entregó por escrito al fiscal especial Robert S. Mueller era falso.
El conocimiento de la conversación telefónica entre Trump y Stone podría proporcionar nuevas pistas con las que se respondería una pregunta muy importante: ¿Trump o alguien de su círculo tuvo conocimiento de los esfuerzos que hizo Rusia para interferir en las elecciones presidenciales del 2016?
El testimonio de Cohen plantea una pregunta importante: ¿Por qué no fue llamado por Mueller a declarar en el caso de Roger Stone, acusado el mes pasado, entre otros cargos, por los vínculos entre WikiLeaks y la campaña de Donald Trump?
Dudas alrededor de Cohen
Barbara McQuade, exfiscal de Michigan, dijo que la decisión del equipo de Mueller de no haber citado a Cohen para que declarara en el caso de Stone puede ser una señal de que la “evidencia no es suficiente” para corroborar las afirmaciones del exabogado de Trump.
O bien, Mueller podría estar reteniendo detalles sobre dicha llamada mientras continúa recogiendo evidencias sobre una posible conspiración relacionada con WikiLeaks, agregó.
Stone, quien también fue acusado de haber cometido una supuesta obstrucción en la investigación y de haber manipulado a testigos, negó haber hablado con el fundador de WikiLeaks, Julian Assange, o haber tenido conocimiento de los planes de WikiLeaks. El mes pasado se declaró inocente de todos los cargos.
Stone comentó a The Washington Post que nunca discutió con Trump el tema de WikiLeaks. “Señor, la declaración de Cohen no es cierta”, escribió en un texto la semana pasada. El propio Trump le aseguró al diario The New York Times que él y Stone nunca hablaron sobre WikiLeaks.
Este último punto el presidente se lo hizo saber al fiscal Mueller a través de la declaración escrita que le entregó el pasado noviembre de acuerdo con personas familiarizadas con el tema.
Rudolph Giuliani, abogado de Trump, describió a Cohen como mentiroso y desleal.
“No puedo comentar nada sobre la llamada (entre Stone y Assange), excepto para decir que, si se llevó a cabo, y veo que Stone lo negó, ya era público que Assange iba a hacer un basurero perjudicial”.
El momento en el que Cohen aseguró que Trump recibió la alerta de Stone sobre WikiLeaks llegó justo en la culminación de la dura campaña principal del Partido Republicano, y justo cuando Trump se preparaba para enfrentar a Clinton directamente en la elección presidencial.
Trump, la preferencia de los rusos
Según los fiscales, los rusos ya habían hackeado las cuentas de correo electrónico del Partido Demócrata y se estaban preparando para liberar públicamente sus contenidos.
También se decidieron por Trump como su candidato preferido y comenzaron a articular una campaña sofisticada en redes sociales para influir en los votantes estadounidenses.
El sábado 16 de julio, Trump presentó a su recién nombrado compañero de fórmula, Mike Pence, durante un evento en el Hilton Midtown en Manhattan.
En una entrevista que Stone le dio a Charlie Rose, confirmó que él había asistido a ese evento y que había platicado con Trump. “Este es el mejor discurso que le he escuchado dar en mucho tiempo”, le comentó a Rose.
Cohen se encontraba fuera del país durante el evento sobre Pence. En una entrevista realizada en el 2017, expresó a The Washington Post que él, su esposa y un grupo de amigos habían viajado a Italia para celebrar su cumpleaños, que había sido en agosto.
Contrario a la costumbre republicana, el candidato no se presenta durante los primeros días de la convención. Trump lo hizo y después de su discurso regresó a Nueva York. Cohen comentó al Congreso que él cree que la conversación que escuchó entre Trump y Stone tuvo lugar ese lunes o martes, es decir, un día después de que Trump regresara de la convención.
Cohen añadió que Stone fue alertado de la llamada de Assange por su secretaria Rhona Graff, quien gritó “Roger en la línea uno”.
De acuerdo con Cohen, Stone mencionó a Trump que acababa de hablar por teléfono con Assange y se enteró de que se publicaría un conjunto masivo de correos electrónicos dentro de un par de días.
“¿No sería genial?”, gritó Trump, de acuerdo con el testimonio de Cohen.
El mes anterior, el 12 de junio, Assange apareció en una cadena de televisión británica y sostuvo que WikiLeaks tenía “correos electrónicos relacionados con Hillary Clinton” que planeaba publicar.
En la web, un personaje llamado Guccifer 2.0 comenzó a ofrecer parte del material robado. Guccifer 2.0 era en realidad un frente utilizado por los oficiales de inteligencia rusos.
El laberinto entre Trump y los rusos es profundo. Veremos.