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Geopolítica

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Cuba reabre embajada en EU dejando atrás la guerra fría

La sección de intereses de EU en La Habana anunció ayer su conversión en embajada en un comunicado, pero no izará inmediatamente la bandera estadounidense hasta una ceremonia formal que Kerry probablemente encabezará en agosto.

Una de las características restantes de la guerra fría pasó a la historia cuando la bandera cubana se elevó por primera vez después de más de cinco décadas por encima de su embajada en Washington.

Todo comenzó horas antes de que amaneciera, cuando sólo unos pocos madrugadores estuvieron presentes para marcar la transición en el Departamento de Estado -el último paso de un proceso que enterró 54 años de distanciamiento diplomático. Sin fanfarria, un trabajador con una camisa de mangas cortas deslizó la bandera cubana de una sola estrella en la entrada de la calle del Departamento de Estado.

Más tarde, con mucho más pompa, la bandera cubana fue izada después de inaugurar su embajada, en el complejo de la calle 16 de Washington, que sirvió como sección de intereses de Cuba durante décadas. Un evento similar está previsto para el próximo mes en La Habana, cuando el secretario de Estado, John Kerry viaje a Cuba.

Pero el verdadero momento pasó con sólo un tictac del reloj.

Al filo de la medianoche, los registros mostraban que ambas naciones se convertían en socios diplomáticos -una evolución tranquila comparada con las décadas de gran dramatismo que incluyen el fracaso en la invasión de Playa Girón, que buscaba derrocar a un joven Fidel Castro; el enfrentamiento de misiles con los patrocinadores soviéticos de Cuba que fue probado por el presidente John F. Kennedy y los barcos cargados de refugiados desesperados que intentaban llegar a las costas de la Florida.

Los acontecimientos del lunes culminaron las impresionantes declaraciones del presidente Barack Obama, hechas en diciembre pasado, cuando anuncio la intención de Estados Unidos de revertir sus políticas de aislamiento y de embargo contra Cuba, cuyo régimen pro estadounidense cayó antes de que Obama naciera.

Con el restablecimiento de las relaciones diplomáticas y la reapertura de embajadas culmina una primera etapa del diálogo bilateral y se abre paso al complejo y seguramente largo proceso hacia la normalización de las relaciones bilaterales , dijo el canciller cubano Bruno Rodríguez, durante un breve discurso tras izar la bandera.

La bandera fue izada por primera vez desde 1961 a las puertas de lo que será la embajada cubana en Washington.

Rodríguez destacó que solamente la eliminación del embargo comercial, la devolución del territorio de Guantánamo y el respeto a la soberanía de Cuba darán sentido al hecho histórico que estamos viviendo hoy .

A la ceremonia acudió una delegación estadounidense que no ejerció derecho de palabra, encabezada por la subsecretaria de Estado para América Latina Roberta Jacobson y Jeffrey DeLaurentis, quien se desempeñará a partir del lunes como encargado de negocios de la embajada estadounidense en La Habana.

Rodríguez viajó a Washington acompañado por una comitiva de al menos 30 personas, que incluyó a la vicepresidenta de la Asamblea Nacional, Ana María Mari; el ex canciller y ex líder parlamentario, Ricardo Alarcón; el cantautor Silvio Rodríguez; el artista plástico Alexis Leiva (Kcho) y el historiador de la ciudad de La Habana, Eusebio Leal.

En La Habana, un reducido grupo de curiosos, algunos turistas, trabajadores del vecindario y muchos periodistas, camarógrafos y fotógrafos, rodearon la ahora embajada de Estados Unidos.

Sin embargo, aunque la normalización protagoniza el estado de las relaciones bilaterales, sigue habiendo un profundo abismo ideológico entre los dos países y quedan muchos asuntos por resolver. Algunos de estos temas son espinosas disputas, como las reclamaciones cruzadas de reparaciones económicas, la insistencia de La Habana de que se ponga fin al embargo y las peticiones estadounidenses de que se hagan mejoras en derechos humanos y democracia.

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