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Corea del Norte se abre al turismo
Este solitario y enigmático país oficialmente abrió sus puertas al negocio del turismo.
Pyongyang. Este solitario y enigmático país oficialmente abrió sus puertas al negocio del turismo.
Tiene montañas, ríos, cascadas y bosques de pinos. Pyongyang, la capital, cuenta con 70 parques, el agua es tan limpia que se puede beber directamente del grifo; tiene amplios bulevares; tiene hermosas policías de tránsito en las casi vacías intersecciones, y una gran cantidad de monumentos.
Pero no traiga su celular o BlackBerry, no divague por las calles y no trate de hablar con un extraño ni le tome fotos a la gente. Nada de eso está permitido.
Esto se trata del inusual experimento norcoreano de hacerle una pequeña grieta a su sólida puerta, permitiendo así la llegada de grupos de turistas, su dinero e inversiones al país, pero bajo estricta vigilancia para evitar incluso el contacto más casual con la vida ordinaria norcoreana.
La gran mayoría de norcoreanos no cuenta con servicios de Internet, correo electrónico, teléfonos celulares y casi cualquier otra forma de contacto con el mundo exterior. La apertura de este país a turistas significa arriesgar el control absoluto del gobierno en todos los aspectos de lo que un ciudadano pueda ver, leer o escuchar.
Pero esta pequeña apertura es parte del plan del gobierno. Corea del Norte ha sido golpeada por las sanciones económicas de la ONU y Estados Unidos. Es por eso que el país mira al turismo -principalmente de su vecino, China- como una potencial fuente de nuevos ingresos.