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Finanzas Personales

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Una nueva oportunidad

El año empezó con mucha fuerza y optimismo en los mercados financieros, mismo que estaba basado en las proyecciones de crecimiento que el Fondo Monetario Internacional y los analistas tenían sobre los principales países.

El año empezó con mucha fuerza y optimismo en los mercados financieros, mismo que estaba basado en las proyecciones de crecimiento que el Fondo Monetario Internacional y los analistas tenían sobre los principales países. Sin embargo, muy pronto, estas expectativas cambiaron por malos resultados, en donde la constante fue que no sólo no se habían cumplido las proyecciones de crecimiento –prácticamente en todo el mundo-, sino que éstas fueron mucho peores.

Por ejemplo, el crecimiento del primer trimestre de China, la zona euro, Brasil y México fue por debajo de lo esperado, desde luego, gran parte de las utilidades que habían tenido las bolsas se borraron, tornándose en algunos casos negativas al conocer cifras tan pobres.

No obstante, se abre una nueva oportunidad. Primero para México, en donde cada vez se vuelve más importante el concretar las transformaciones estructurales que el país requiere de forma urgente, pero que últimamente se han contaminado por relaciones políticas tensas.

La única manera en la que México puede desvincularse tanto del crecimiento de Estados Unidos como del ciclo negativo del mismo en el que se encuentra el resto del mundo es llevando a cabo la transformación del país, en donde el desarrollo se genera a partir de lo que aquí se haga, dejando de depender de países y factores externos. Asimismo, se constituye también una nueva oportunidad para aquellos inversionistas que se perdieron del optimismo que brindó la primera parte del año.

Los ajustes que han tenido los mercados y que pueden tener hacia adelante constituyen de nuevo una oportunidad de compra, es decir, de reconformar el portafolio de inversión en donde lo que predomina es el pesimismo, la incertidumbre y el miedo de lo que pudiera acontecer.

Cuando todavía en febrero y marzo se hablaba de que ya lo peor había pasado, yo encontraba poco sustento para que las cosas siguieran saliendo bien. Al venir este ajuste, me quedan claro dos cosas: la primera, que quizá no es el final del ciclo de baja, ya que todavía se pueden ajustar más los precios, y la segunda, que entrar en el punto más bajo es virtualmente imposible, pues nadie tiene una bola de cristal ni es adivino.

El 2013 pinta como un año de crecimientos muy bajos en prácticamente todo el mundo, y lo único que puede dar un buen rendimiento en los portafolios de inversión con tasas tan bajas es una visión de largo plazo .

En este espacio presento un cuadro que sustenta lo que digo, en donde lo que más se destaca es la baja tasa de crecimiento de nuestro país y la urgencia de hacer algo efectivo al respecto.

jmusi@finamex.com.mx

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