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De quien menos se esperaba
Parece que la historia de la mayoría de los países de la zona euro, aunque con algunas variantes, tiene de común denominador un final trágico.
Estimado lector, resulta que un país que solamente aporta 0.2% del Producto Interno Bruto (PIB ) de la zona europea, que tiene un ingreso per cápita superior a 20,000 euros, un PIB total de 12,000 millones de euros y depósitos bancarios por 60,000 millones de euros, provoca el primer episodio de volatilidad en el 2013. Chipre es un país extraordinariamente pequeño, pero que a toro pasado era impensable que superara lo que actualmente le acontece. Agréguele a lo comentado en el primer párrafo que gran parte de las inversiones de la banca chipriota financiaba a Grecia; hay que recordar que Grecia ya le hizo quita también a muchos de sus acreedores.
Parece que la historia de la mayoría de los países de la zona euro, aunque con algunas variantes, tiene de común denominador un final trágico.
¿Por qué un país tan pequeño, con un problema en términos monetarios relativamente también pequeño, le ocasiona tanta volatilidad al mercado y tanta preocupación al mundo? La respuesta es: por el precedente que pueden sentar las decisiones que aquí se tomen, no importa la magnitud, importa el hecho. Sería la primera vez que una nación miembro de la Unión Europea tenga que hacer a través de un impuesto o de una quita a los depositantes del sistema bancario es muy distinto a lo que Grecia llevó a cabo porque ésta reestructuró e hizo quitas al precio de su deuda soberana. De nuevo, la crisis es de confianza, y, al momento que yo escribo, sigue sin haber solución; todo indica que la medida será penalizar los depósitos bancarios mayores a 100,000 euros (la tasa está por determinarse y se habla que pudiera ser hasta de 40%) y dejar intactos a aquellos que tienen menos de 100,000.
Asimismo, los bancos permanecieron cerrados hasta el miércoles 27 de marzo y a los cuentahabientes se les ha permitido únicamente sacar hasta 300 euros al día de sus inversiones y ahorros; si no fuera así, estoy seguro que se vaciarían las arcas de esas instituciones bancarias. Lo más fácil sería devaluar la moneda chipriota entre 30 y 40%, como ha ocurrido a muchos países que han atravesado por crisis financieras; aquí el gran problema es que su moneda no es local, ya que ésta es el euro, por lo que están acorralados a tomar una decisión dolorosa que seguramente va a lastimar a muchos sectores de su población y cuyo final es impredecible. Asimismo, he pensado que la solución es expulsarlos de la Unión Europea, pero de nuevo, el problema es el precedente que sienta y cuántos países más no querrían sumarse a esta iniciativa. El reto para el gobierno y la autoridad financiera chipriotas es enorme porque de algún lado tienen que salir recursos, pero, a la vez, deben evitar fugas masivas de capital; se estima que 50% de la captación total bancaria es de rusos, pues Chipre, entre otras cosas, es un paraíso fiscal.
Una vez más, éste es un gran ejemplo de cómo el mundo se ha globalizado; a pesar de que el tamaño y profundidad de las crisis son importantes, lo son más los hechos y las crisis de credibilidad que tienen un efecto sobre el resto de los países, aunque no tenga nada que ver con el tema.
*Director General de Somoza Finamex