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Aprueba Semarnat MIA del TAV
La Manifestación de Impacto Ambiental del proyecto anticipa tres escenarios a corto, mediano y largo plazo a partir de su desarrollo.
La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) aprobó la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) del Tren de Alta Velocidad (TAV) México-Querétaro.
La inversión prevista en el proyecto asciende a 40,767.5 millones de pesos, de acuerdo con la MIA. De ellos, hasta 10% (4,076 millones) podría destinarse a la ejecución de medidas de mitigación, prevención y compensación de impactos ambientales.
El documento establece que el proyecto consiste en la construcción y operación de una vía doble de ferrocarril de alta velocidad destinado para cubrir una ruta de pasajeros, con una longitud total de 212 kilómetros. Se estima que el proyecto podría realizarse en un tiempo máximo de 52 meses, desde la preparación del sitio hasta la ejecución de la obra, con una vida útil de por lo menos 30 años.
En su recorrido, el tren atravesará 10 municipios del Estado de México (Tlalnepantla de Baz, Tultitlán, Cuautitlán Izcalli, Cuautitlán, Teoloyucan, Coyotepec, Huehuetoca, Jilotepec, Soyaniquilpan de Juárez, Polotitlán); cinco municipios en Hidalgo (Atotonilco de Tula, Tepeji del Río, Tula de Allende, Chapantongo, Nopala de Villagrán); y cinco municipios de Querétaro (San Juan del Río, Pedro Escobedo, Colón, El Marqués y Querétaro).
Con base al trazo, la distancia entre Buenavista y Querétaro es de 212.182 kilómetros.
ESCENARIOS
Entre las consideraciones ambientales, la MIA establece que en un año se reduciría la cantidad de CO2 emitido, en comparación al arrojado por los vehículos que circularon sobre la autopista México-Querétaro, por lo que se asegura es un proyecto ambientalmente benéfico.
Sin embargo, también estima cambios de escenarios en el corto, mediano y largo plazo con transformaciones de la región a consecuencia del proyecto ferroviario, algunas se mencionan a continuación.
A corto plazo (hasta cinco años): se anticipa una transformación de uso del suelo, reduciendo de esta forma la cobertura vegetal original y zonas de cultivo, producto de la construcción de asentamientos urbanos, además la fauna local se verá afectada directamente, provocando el desplazamiento de ésta hacia zonas aledañas al trazo del tren.
Para mediano plazo (de seis a 15 años): los asentamientos humanos pueden abarcar mayor área provocando que la cobertura vegetal sea mínima y las especies de la fauna que sean especialistas tenderán a desaparecer rápidamente; asimismo, producto de la construcción de asentamientos humanos, se originará una disminución de la superficie de infiltración de agua pluvial; en la zona principal del trazo la compactación del suelo impediría el crecimiento de vegetación.
En este tiempo habrá una mayor afluencia de gente y actividades turísticas, por lo tanto habrá incremento en la delincuencia.
A largo plazo (16 años en adelante): el valor de la tierra habrá aumentado y por lo tanto las zonas de agricultura y vegetación original se hallarán aún más reducidas o ausentes y seguirá habiendo una demanda de espacios para continuar con la urbanización.