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Revisión del T-MEC podría incluir aranceles de Sección 232
Miembros del Congreso afirman que las tarifas podrían impulsar la industria manufacturera de EU; algunos abogan por ampliar las facultades comerciales presidenciales; y otros piden limitarlas.
EU impuso aranceles de 25% a las importaciones de vehículos, con exenciones para el contenido estadounidense dentro del T-MEC.
Los aranceles automotrices de la Sección 232 se perfilan para incluirse en las negociaciones sobre la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
“Los aranceles automotrices de la Sección 232 podrían ser objeto de debate durante la revisión del T-MEC en 2026, en la que el Congreso tiene un papel consultivo”, proyectó un análisis del Congreso estadounidense.
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, declaró la semana pasada que las prioridades del gobierno mexicano son mantener la operación del T-MEC y eliminar los aranceles de la Sección 232 a las importaciones estadounidenses de productos originarios de México.
Algunos miembros del Congreso estadounidense afirman que los aranceles podrían aumentar los ingresos e impulsar la inversión en la industria manufacturera de Estados Unidos, y algunos abogan por ampliar las facultades comerciales presidenciales. Otros piden limitar las facultades arancelarias presidenciales, argumentando que el Congreso debería desempeñar un papel más central en la definición y aprobación de la política comercial estadounidense. El presidente Trump impuso aranceles de 25% a todas las importaciones de vehículos, con vigencia a partir de abril de 2025, con exenciones para el contenido estadounidense de los vehículos que cumplen con el T-MEC; y a ciertas autopartes, con vigencia a partir de mayo de 2025, con exenciones para las autopartes que cumplen con el T-MEC.
Según un acuerdo entre Estados Unidos y el Reino Unido, la mayoría de las importaciones de automóviles británicos enfrentan una tasa arancelaria total estadounidense de 10 por ciento.
Además, Estados Unidos ha llegado a acuerdos con otros socios; por ejemplo, las importaciones de automóviles de la Unión Europea, Japón y Corea del Sur están sujetas a un arancel total de 15 por ciento. En 2019, Trump respondió a una investigación del Departamento de Comercio, amparada en la Sección 232, que determinó que las importaciones de automóviles y autopartes representaban una amenaza para la seguridad nacional, ordenando a la Representación Comercial de Estados Unidos (USTR) que entablara negociaciones.
En marzo de 2025, Trump declaró que las negociaciones de la USTR “no dieron lugar a ningún acuerdo del tipo contemplado en la Sección 232”, que las preocupaciones sobre la seguridad nacional “persisten y se han intensificado”, y que la participación de Estados Unidos en la producción mundial de automóviles “se ha mantenido estancada”.
Afirmó asimismo que el T-MEC y las revisiones del Tratado entre Estados Unidos y Corea del Sur (KORUS) “no han arrojado resultados positivos suficientes”, y que “las inversiones derivadas de otros esfuerzos, como la legislación”, tampoco han sido efectivas.
En 2025, Estados Unidos importó 8 millones de vehículos (208,000 millones de dólares) y exportó 2.7 millones de vehículos (62,600 millones de dólares). Conforme al artículo 232, el titular de cualquier departamento u organismo, o cualquier "parte interesada", puede solicitar al Secretario de Comercio que investigue los efectos de una importación específica en la seguridad nacional de Estados Unidos.
El Secretario de Comercio también puede iniciar una investigación por iniciativa propia. El Secretario de Comercio debe notificar inmediatamente al Secretario de Defensa sobre cualquier investigación realizada conforme al artículo 232. Si un solicitante retira su petición, el Departamento de Comercio puede optar por dar por terminada la investigación.
El término “amenaza a la seguridad nacional” no está definido en la Sección 232. Algunos grupos argumentan que la interpretación de la Administración Trump, particularmente en lo que respecta a factores económicos, es demasiado amplia, lo que resulta en un uso excesivo de la Sección 232. La Casa Blanca afirma que “la seguridad económica es seguridad nacional”.