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Custodia Digital lanza esquema para usar líneas móviles sin ser el titular directo
Custodia Digital desarrolló un modelo en el que la empresa figura como titular de líneas móviles que son utilizadas por sus clientes. La compañía sostiene que la fórmula cumple con la regulación y reduce la exposición de datos personales.
Una empresa mexicana desarrolló una fórmula con la que pretende ofrecer líneas móviles sin que el usuario tenga que aparecer directamente como titular de ellas: Una persona moral registra la línea a su nombre y posteriormente permite que uno de sus clientes la utilice.
Se trata de Custodia Digital, proyecto encabezado por Pedro Vázquez, quien explicó en entrevista que la compañía no pretende operar como un nuevo operador móvil virtual (OMV), sino ofrecer un servicio digital basado en líneas previamente vinculadas a la propia empresa.
La propuesta aparece mientras México avanza en el proceso obligatorio de identificación de líneas móviles establecido por la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT), que exige asociarlas con una persona física o moral.
El elemento sobre el que Custodia Digital construyó su modelo es precisamente la diferencia entre titular y usuario de una línea móvil.
Vázquez sostiene que la regulación permite que el titular sea una persona física o moral sin que necesariamente sea quien utiliza directamente el servicio. Bajo esa interpretación, Custodia Digital adquiere líneas y las mantiene vinculadas a la empresa para después permitir su utilización por sus clientes.
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“No somos un operador telefónico; somos un usuario persona moral”, explicó Vázquez.
De acuerdo con el directivo, la compañía cobra una membresía inicial de 199 pesos y posteriormente ofrece suscripciones que permiten utilizar durante determinados periodos una de sus líneas empresariales, además de capacidad de datos y soporte técnico. Las suscripciones no implican plazos forzosos ni renovación obligatoria.
Una línea registrada, pero no directamente al usuario
El modelo no supone anonimato. Custodia Digital afirma que solicita la CURP del cliente y valida su identidad con información de Renapo, pero evita solicitar documentos adicionales como la credencial del INE o el pasaporte.
La empresa asegura además que fragmenta y cifra la información almacenada para reducir los riesgos de exposición en caso de una vulneración de sus sistemas.
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Vázquez explicó que, ante un requerimiento judicial procedente, Custodia Digital sí proporcionaría la identidad correspondiente al usuario de una línea.
“En ese caso, con un mandato judicial (…) sí diremos: está registrada a nombre de Pedro Vázquez con tal CURP”, señaló.
La diferencia está en quién conserva inicialmente esa información. En el esquema planteado por Custodia Digital, la línea queda vinculada a la persona moral y ésta mantiene la información necesaria para identificar a la persona que utiliza el servicio.
La compañía sostiene que esta arquitectura cumple con las obligaciones vigentes y al mismo tiempo reduce la cantidad de información personal que el usuario entrega durante la contratación de una línea.
Esa interpretación, sin embargo, corresponde a Custodia Digital y no implica que la CRT haya validado expresamente el modelo de la empresa.
Altán primero; otras redes están en camino
Custodia Digital inició operaciones utilizando líneas que funcionan sobre la red de Altán y trabaja para incorporar posteriormente otras alternativas de conectividad.
Vázquez descartó, al menos por ahora, transformar el proyecto en un OMV.
“Nosotros nos concebimos como una empresa de servicios digitales de valor agregado”, afirmó.
El servicio también contempla la posibilidad de portar un número existente. Según Vázquez, el usuario conserva el derecho sobre su número telefónico y puede posteriormente llevarlo hacia otro proveedor, aunque la línea utilizada durante la contratación permanezca vinculada a Custodia Digital.
La aparición de este modelo introduce así una nueva discusión alrededor del registro obligatorio de telefonía móvil en México: Hasta dónde puede separarse jurídicamente la titularidad de una línea de la identidad de la persona que realmente la utiliza, sin incumplir las obligaciones de identificación establecidas por la regulación mexicana.