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Comercialización eléctrica debe estar en la reforma: CIDAC
Además de la apertura de la generación, como propone EPN en su iniciativa energética, la liberalización inicial de la compraventa mayorista será esencial para aterrizar la competencia: CIDAC.
La apertura del mercado de generación eléctrica a privados como lo propone la iniciativa energética, presentada el lunes pasado por el presidente Enrique Peña, es un buen inicio para dar dinamismo al sector eléctrico; sin embargo, al mismo tiempo, se debe abrir el mercado de la comercialización eléctrica mayorista para que la Comisión Federal de Electricidad (CFE) no sea el único comprador del insumo (esquema de monopsonio) y los consumidores grandes puedan comprar electricidad a cualquier generador del país, coincidieron expertos.
Analistas del Centro de Investigación para el Desarrollo AC (CIDAC) respondieron a la propuesta de reforma energética del gobierno federal en el tema de electricidad con un planteamiento específico que incluye un mercado de compraventa al mayoreo pero manteniendo la transmisión y distribución bajo control estatal en una primera etapa, que con el tiempo y la dinámica de mercado evolucionará hasta la apertura total del sector.
Además, a diferencia de la iniciativa de reforma del gobierno federal, se considera que estas medidas tienen que ir necesariamente en conjunto con un fortalecimiento vigoroso de la Comisión Reguladora de Energía (CRE), para evitar procesos de apertura que lleven a beneficiar únicamente a algunas empresas privadas , según detallaron Miguel Toro, Luis Serra y Rafael Ch, investigadores del centro.
Apoyados en la propuesta inicial del Ejecutivo, de modificaciones al Artículo 27 de la Constitución para abrir completamente el mercado de generación de electricidad, los especialistas consideraron positivo que los particulares puedan venderle a cualquier cliente grande -con consumos de entre 15 MW y 5 GW hora al año- en lugar de que sólo lo hagan a la Comisión Federal de Electricidad, como ocurre en la actualidad con los contratos de producción independiente de electricidad.
Sin embargo, añadieron a la propuesta federal las ventas al menudeo, que quedarán bajo el dominio de una empresa concesionaria a nivel regional. Apelando a cuestiones de infraestructura, ésta sería la CFE durante muchos años, hasta que se fortalezcan los particulares.
CAMBIO GRADUAL
Finalmente, se debe separar la transmisión y el despacho de electricidad, ya que la red debe quedar en manos del Estado, bajo el control de un operador central que no necesariamente debe ser la CFE; la experiencia de países como Argentina, Chile o Gran Bretaña, los cuales hicieron reformas para privatizar la red de transmisión, demuestran que, en este momento, ésa no es la mejor ruta para el territorio mexicano, cuyas autoridades dedican enormes recursos a resolver problemas de interconexión en telecomunicaciones donde se adquirió este esquema.
De esta forma, el despacho o consumo final obedece a las condiciones de infraestructura, las cuales poco a poco irán cambiando hasta que, de forma natural, se transite hacia la venta de primera mano a los consumidores domésticos y al otorgamiento de las redes de transmisión a particulares, con un regulador fuerte que será capaz de contener los posibles abusos de mercado.
Ven falta de certidumbre jurídica ?para productores en propuesta
La iniciativa energética propuesta por Enrique Peña pretende elevar a rango constitucional la producción eléctrica independiente ya permitida a los privados, pero lo que se debe aclarar en su discusión es si se podrá comercializar la electricidad con terceros, que es lo deseable, o se seguirá generando para proveeduría a la CFE, comentó Miriam Grunstein, investigadora del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE).
Para la experta, dado que el documento no aclara en manos de quiénes quedará la comercialización final de la electricidad -es decir, si también será posible que existan empresas que vendan directamente al consumidor la energía generada por cualquier actor y transmitida y distribuida por el Estado-, dicho tema debe ser despejado en la discusión de la reforma.
La red de transmisión, asegura el documento, deberá ser modernizada y ampliada, asimismo deberá crecer a un mayor ritmo que el de los planes actuales de expansión de la CFE, que pretende crecer 1.1% anual; este crecimiento implica la inclusión de renovables en la generación, aunque la propuesta no define si habrá incentivos para la generación limpia o si mantiene la meta de alcanzar 35% de generación de energía que no genere emisiones al 2035.
La transición energética para reducir el consumo de fósiles, a la que se refiere muy brevemente la propuesta, pareciera que se daría gracias a la dinámica de mercado en que la generación será rentable para los inversionistas en un marco de competencia con equidad incluso con la empresa estatal, la CFE.
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kgarcia@eleconomista.com.mx