Lectura 3:00 min
Enfermedad del ocio: ¿por qué algunos líderes se sienten mal cuando descansan?
La enfermedad del ocio puede aparecer cuando una persona deja temporalmente el trabajo y presenta malestares; en los líderes, también puede revelar dificultades para delegar y desconectarse.
¿Qué pasa cuando después de una semana de trabajo llega el fin de semana y, en lugar de descansar, aparecen el dolor de cabeza, la fatiga o el malestar? A este fenómeno se le conoce como enfermedad del ocio y también impacta a los líderes.
Aunque no es un diagnostico médico, es un fenómeno descrito desde 2002 por el psicólogo Ad Vingerhoets para referirse a personas que reportan malestares cuando dejan temporalmente el trabajo.
Te puede interesar
Eva María Esparza Meza, académica de la Facultad de Psicología de la UNAM dice que la enfermedad del ocio presenta síntomas psicosomáticos que afecta la salud y la calidad de vida de las personas.
Hay gente a la que le angustia el tiempo libre e incluso se ve imposibilitada para plantear actividades; el simple hecho de pensar en el ocio le genera angustia, trastornos del sueño, enojo o depresión, que se refleja en síntomas psicosomáticos como vómito, fiebre, diarrea o gripa”, puntualiza.
El fenómeno puede relacionarse con personas que tienen una fuerte dedicación al trabajo, perfeccionismo o dificultades para delegar. Ad Vingerhoets señala que entre los perfiles asociados con mayor frecuencia al fenómeno están quienes presentan adicción al trabajo y quienes mantienen una búsqueda constante de excelencia.
En el caso de los líderes, detectar a tiempo este padecimiento es importante porque la dificultad para descansar puede terminar afectando a los colaboradores o las decisiones que toma en la organización.
Óscar Próspero Garcia, investigador del Departamento de Fisiología de la Facultad de Medicina de la UNAM menciona que un director que permanece conectado durante el fin de semana, responde mensajes durante sus vacaciones o considera que estar disponible todo el tiempo puede terminar con burnout, pues cuando no se duerme bien procesos cognitivos como el razonamiento, la toma de decisiones y la memoria empiezan a fallar.
“Dormir bien nos permite tener buen humor, estar atentos y tomar mejores decisiones, mientras que al dormir mal estamos enojados, sensibles, intolerantes, y cometemos errores de juicio que pueden trascender y ser muy graves.”
¿Cómo puede detectarlo los lideres?
Conocer qué factores pueden presentarse permite identificar si la dificultad para desconectarse es un problema puntual o si forma parte de una dinámica de trabajo. En el caso de los lideres, observar estas señales también ayuda a revisar si existe una cultura de disponibilidad permanente o una operación que depende demasiado de su presencia.
Estos indicadores te pueden ayudar a revisar la relación con el trabajo y detectar si la operación depende demasiado de la disponibilidad del líder.
1. Los síntomas aparecen sistemáticamente al comenzar el descanso: Dolor de cabeza, fatiga, malestar gastrointestinal, dolores musculares u otros síntomas que aparecen repetidamente durante los fines de semana o al iniciar vacaciones pueden ser una señal para prestar atención. Por sí solos, no permiten atribuir una causa al trabajo.
2. La persona no consigue desconectarse: Revisar constantemente correo o WhatsApp y responder asuntos laborales durante el tiempo libre o continuar pensando en problemas de la empresa.
3. El descanso genera ansiedad: Sentir culpa o inquietud por no trabajar, como si alejarse de la operación implicara perder control, productividad u oportunidades.
4. El negocio depende excesivamente del líder: Si la ausencia del director paraliza decisiones, operaciones o atención a clientes, el problema deja de ser únicamente individual. También puede revelar fallas de delegación, procesos o estructura.
5. El regreso al trabajo produce alivio: Sentirse más cómodo bajo la presión laboral que durante el descanso puede ser una señal para revisar qué tan difícil resulta recuperar energía fuera del trabajo.