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La crisis y los intereses de las empresas familiares
Es importante alinear intereses y estrategias.
Por su constitución, las empresas familiares tienen la particularidad de mezclar intereses familiares con intereses empresariales, lo que lleva a que sus resultados financieros sean mezclados: a veces la mezcla de familia y negocio lleva a utilidades excepcionales, pero a veces esta misma mezcla lleva a resultados nefastos.
Los resultados positivos se dan siempre y cuando los intereses de todos los miembros de la familia que estén involucrados en la empresa (ya sea como socios, directores o trabajadores) sean los mismos, es decir, que todo mundo esté trabajando hacia un mismo objetivo.
Pero si existen diferencias en los puntos de vista de la familia acerca del negocio, es muy probable que los resultados de la empresa se vean minados por las mismas acciones de los miembros de la familia.
Intereses alineados
Hay que mencionar que se genera un círculo virtuoso en caso de un negocio exitoso: intereses alineados llevan a buenos resultados financieros, lo que su vez lleva a buenas relaciones familiares, por ende, los puntos de vista familiares estarán alineados, y así sucesivamente.
Por el contrario, existe un círculo vicioso cuando el negocio está fracasando: intereses desalineados llevan a resultados financieros negativos, lo que provoca conflictos familiares y, por lo tanto, se desalinean los puntos de vista de los miembros de la familia.
En pocas palabras: con dinero las penas son menos y con menos penas se genera más dinero.
Papel primordial
Por supuesto, el entorno económico también juega un papel primordial en el desempeño de las empresas. La crisis de la que nos estamos recuperando es un ejemplo claro de ello: en los últimos dos años las utilidades y los flujos que generan las empresas se han reducido sustancialmente, y como es de esperarse, se han generado más conflictos en las familias.
Para solucionar estos conflictos es recomendable que se alineen los intereses de los miembros de la familia, a través de una visión de largo plazo, una comunicación continua y una rendición de cuentas efectiva y trasparente.
Para lograr estos tres puntos es recomendable que se desarrolle una metodología de planeación estratégica, un protocolo familiar y que se implemente un Gobierno Corporativo que se adecue al tamaño y las necesidades de la empresa y de la familia.
*Director de Posgrados de la Universidad Anáhuac, México Sur.