Buscar
Política

Lectura 11:00 min

¿Qué cambió para las madres mexicanas en los últimos 30 años?

Las madres mexicanas tienen hoy mayor acceso a la educación y al trabajo remunerado, pero aun enfrentan profundas desigualdades. Sus trayectorias laborales están marcadas por barreras de entrada y reingreso, así como por menores salarios y oportunidades de desarrollo profesional.

main image

Compara de flores por el Día de las Madres.Archivo

Diego Badillo

Durante las últimas tres décadas, cambió el contexto en que viven, estudian, trabajan y forman familias las madres mexicanas.

En 1992, el hecho de ser madre estaba ligado al matrimonio, acceso limitado a la educación y dificultades para ingresar y permanecer en el empleo pagado.

Si bien ciertas situaciones prevalecen hasta hoy, las cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) exponen una sociedad más urbana, con mejor acceso a la educación y al trabajo remunerado para las mujeres con hijos; sin embargo, todavía con profundas desigualdades.

Tomando como base los resultados de la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica (Enadid) 1992, que es la más antigua de las que se pueden consultar en el portal del Inegi, así como la más reciente, que es la de 2023, y la información más reciente producto de otras encuestas de esa institución, es posible advertir diferencias profundas en el contexto en el que vive ese sector de la población y su evolución en los últimos años.

Entidades como Chiapas, Guerrero y Oaxaca, continúan concentrando los peores niveles de analfabetismo, la fecundidad más alta y menor acceso a servicios. En contraste, la Ciudad de México, Nuevo León y Coahuila muestran las mejores condiciones para el desarrollo profesional y familiar de las madres mexicanas.

Además, la información estadística permite observar avances sustanciales en las últimas tres décadas en el acceso y permanencia de las mujeres en el mercado laboral, también muestra cómo el desarrollo profesional de las madres no sigue una ruta lineal y que enfrentan altas barreras de reingreso laboral, exponen expertos consultados por este periódico.

En México hay 39.2 millones de madres

En 1992, el país tenía 85.6 millones de personas, de las cuales 43.8 millones, es decir 51.1% eran mujeres.

Ese año había 27.8 millones de mujeres de 15 años o más y de ellas 23.5 millones estaban en edad fértil y representaban 53.6% de las mujeres que había en el país y 27.4% del total de la población nacional.

Actualmente México tiene 133.4 millones de personas de las cuales 54.9 millones son mujeres de 15 años y más, según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) cuarto trimestre de 2025.

La misma fuente refiere que actualmente en México hay 39.2 millones de madres que representan 71.5% de las mujeres del país. 5.2 % de adolescentes son madres.

image

Menos de la mitad de las madres mexicanas son casadas

En donde se observan principales cambios entre la realidad de las mujeres de la década de los noventa del siglo pasado y la actualidad es en la situación civil. En 1992 el 51.9% de población femenina era casada, 37.0% soltera y 10.9% separada, divorciada o viuda.

En la actualidad, 45.7 % de las madres son casadas; 23.6 % estuvieron alguna vez unidas y hoy están separadas, divorciadas o viudas. En unión libre están 20.1% y solteras 10.6 %.

Lo que cambió el lugar donde residen mayoritariamente las madres mexicanas. En 1992 persistía un país con fuerte presencia rural. En 2023 el 27% de las madres entre 15 y 59 años viven en poblaciones rurales y 72.5% en localidades urbanas.

En el país 5.2% de las mujeres son analfabetas

Uno de los cambios más evidentes ocurrió en la educación. En 1992 el 8.0% de mujeres no sabían leer ni escribir.

Ese problema era más grave en Chiapas, que registraba 24.7% de analfabetismo, Guerrero 22.1% y Oaxaca 21.4%. En contraste el analfabetismo era menor en Coahuila, Nuevo León donde ese indicador estaba en 2.0% en ambos casos y Sonora 2.2%.

Ese año 49.0% de mujeres había cursado algún grado posterior a la primaria; 21.9% no concluyó la primaria y 8.5% no tuvo instrucción. En Chiapas 25.4% de las mujeres en ese rango de edad estaban sin instrucción.

Actualmente, si bien el analfabetismo no se ha eliminado, sí se ha reducido considerablemente.

Las estadísticas indican que en México, 5.2% de mujeres son analfabetas. En el caso de las mujeres mayores de 60 años el porcentaje sube a 16.1%.

Los estados con mayor analfabetismo tanto de hombres como mujeres son Oaxaca, Chiapas y Guerrero, con 10.5% de su población; Chiapas 11.9% y Guerrero 11.0%. Donde el problema es menor es Nuevo León, Ciudad de México y Coahuila con 1.3% en los tres casos.

Las estadísticas también muestran que actualmente la mayoría de las madres de 25 años y más reportaron grado aprobado a nivel secundaria (33.8 %), seguido de media superior y superior (31.9 %).

Según grupo de edad, los porcentajes más altos para el nivel medio superior y superior se ubicaron en el de 30 a 34 años, donde casi la mitad de las madres (49.5 % tenía nivel educativo superior).

Para las de 60 años y más, la tercera parte de ellas (34.6 % declaró primaria incompleta), y se redujo el porcentaje conforme se incrementó el nivel educativo.

El mercado laboral les pone trabas para entrar y permanecer 

La transformación educativa acompañó incorporación al trabajo remunerado.

En 1992, solamente 28.4% de mujeres formaban parte activa. En esa cifra se incluyen a las mujeres de 12 años o más.

Del total de mujeres ocupadas, 64.2% eran obreras; 1.7% jornaleras o peones; y 21.3% trabajaba por su cuenta.

Ese año una minúscula proporción, 1.01%, eran patronas o empresarias y ejercían un trabajo no remunerado y 10.38% de las mujeres tenían un trabajo no remunerado.

En las entidades donde las mujeres en general alcanzaban más participación en la población económicamente activa destacaban Oaxaca con 45.8%, Distrito Federal con 44.0% y Tabasco con 43.5%, mientras que en Zacatecas solo 20.9%, Campeche 22.7% y Michoacán 23.7%.

Tres décadas después, el panorama muestra ciertos cambios. De acuerdo con los resultados de la Enadid, 24.5 millones tienen un empleo remunerado y de estas, 17.7 millones son madres y representan 26.12%.

Del total de madres con empleo remunerado, 57% tienen uno a dos hijos; 39% entre tres y cinco; 4% seis o más.

Por otra parte, 50.3% de madres ganan salario mínimo, 33.2% entre uno y dos; 5.9% de dos a tres; 2.0% entre tres y cinco y 0.6 % cinco o más.

Por otra parte, del total de madres con empleo remunerado 79.7% trabajan en sector terciario; 12.2% en el secundario y 7.5% en el primario.

Actualmente las tasas de participación más altas se ubicaron entre las madres de 35 a 39 años, con 61.8 % y las de 40 a 44 años  fue de 61.4%, mientras que las más bajas se observaron en las madres de 60 años y más y en las de 15 a 19 años con 19.8 % y 28.7%, respectivamente.

La maternidad interrumpe y encarece las trayectorias laborales

De acuerdo con Paola Vázquez, coordinadora del área de Sociedad del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), el problema es que el mercado laboral impone barreras a madres trabajadoras.

La investigadora enfatiza que por cada padre fuera del mercado laboral hay cinco madres. Además, el empleo informal en madres es 58%. Para los padres es de 52%.

Por su parte Carla Villanueva, Gerente de Inteligencia de Negocio y Mercados de OCC, comenta que encuestas realizadas por esa empresa señalan que nueve de cada 10 madres trabajadoras afirman que la maternidad impacta oportunidades profesionales de las mujeres.

Además, 76% refiere que se le exige más a la mujer en el trabajo que a los hombres y 78% considera discriminación para mujeres con hijos en los procesos de contratación y de ascenso.

Por otra parte, Paola Vázquez, destaca que otra característica que debe tomarse en cuenta es que las trayectorias laborales de madres no son lineales, sino que están marcadas por salidas y difíciles reingresos que tienen enormes costos de oportunidad que se reflejan en sus niveles de ingresos y en las posibilidades reales de acceder a puestos de dirección, a pesar de que tengan todas las competencias para desempeñarlo.

Cuando una mujer no tiene hijos en promedio gana 11,000 pesos al mes y cuando tiene cinco hijos alrededor de 7,000 pesos, refiere.

En entrevista, la especialista de ese reconocido centro de investigación y política pública explica que la desigualdad se debe a carga de cuidados que se depositan en ellas.

La especialista destaca que en México 34% de mujeres tienen dos hijos.

Las mujeres pasaron de siete a menos de dos hijos en la actualidad.

Lo delicado del asunto es que la caída de fecundidad no se explica solo por factores económicos o tecnológicos; también se explica tanto por una mayor autonomía reproductiva como por la falta de condiciones reales para compartir los cuidados.

El Imco propone mejorar condiciones laborales de las madres en México ofrecer acceso a centros de cuidados del IMSS para madres en la informalidad, así como implementar estrategias de reingreso en los centros de trabajo para las madres que suspenden temporalmente su trayectoria laboral.

Paola Vázquez, recalcó que cuando una persona no participa en el mercado laboral significa talento desaprovechado y para el país representa un costo que repercute en el crecimiento económico nacional.

Para poner en perspectiva lo que eso representa, indica que si sumáramos a las madres que hoy no lo pueden hacer a la economía, en 10 años el PIB de México podría aumentar en seis billones de pesos.

Tomando en cuenta ese contexto, Carla Villanueva subraya que son necesarias políticas para conciliar vida personal con la laboral.

En opinión de la Especialista de OCC, la solución es asunto de corresponsabilidad del sector público, el sector privado y familiar, pues no solo implica que haya disponibilidad de guarderías, tiempos extendidos en escuelas, sino también sistemas de cuidados para familiares que lo requieren, así como esquemas que combinen trabajo presencial y remoto y licencias de maternidad y paternidad.

La ejecutiva comparte que la Encuesta Anual de OCC sobre maternidad y empleo señala que 46% de madres demanda horarios flexibles; 44%  esquemas de trabajo remoto o híbrido; 42% disponibilidad de guarderías en el lugar de trabajo o subsidios para el cuidado infantil; y 32% permisos laborales para atender emergencias familiares o escolares.

Además 25% requiere protección contra discriminación por maternidad en contratación y ascensos y 24% licencias de maternidad y paternidad más equitativas que fomenten la corresponsabilidad.

image

Las madres mexicanas tienen, en promedio, 1.6 hijos

Por otra parte, en 1992, el promedio de hijos por mujer fue 2.26. En 1976, las mujeres de entre 35 a 39 años reportaron un promedio de 6.0 hijos, mientras que en 1992 ese mismo grupo reportó un promedio de 3.9 hijos, lo que significó una reducción de 2.12 hijos.

Ese año el promedio de hijos de las mujeres que residían en zona urbana fue de 2.02, mientras que las que vivían en zona rural fue 2.9 hijos.

Por otra parte, se observaba una clara relación entre el nivel de instrucción y el número de hijos, el cual disminuía a medida que aumentaba escolaridad. Mientras el promedio de hijos de mujeres sin instrucción era de 4.77, el de las mujeres con educación media superior y superior era de 1.00

Si se analizan las estadísticas en función del tamaño de localidad en que vivía la madre, se observa que el promedio de hijos era 3.9 en localidades de menos de 2,500 habitantes, en las localidades de más de 100,000 habitantes era de 1.9 hijos.

Otra variable que influía en comportamiento reproductivo era actividad de la mujer. Para las económicamente activas, el promedio de hijos era de 1.8, mientras que las no económicamente activas tenían en promedio 2.5 hijos.

Actualmente la tasa global de fecundidad es 1.6 hijos. En comunidades urbanas la tasa es de 1.4 hijos y en poblaciones rurales de 2.1 hijos.

En el caso de mujeres que hablan lengua indígena, la tasa de fecundidad indígena es 2.55.

Si se considera el nivel de escolaridad, en 2023 la tasa de fecundidad con primaria es 2.4 hijos; en las que tenían algún grado de secundaria 2.2 hijos y en las que tenían algún grado de media superior y superior 1.3 hijos.

Los estados con mayor tasa de fecundidad son Chiapas con 2.39 hijos, seguido de Zacatecas con 2.32 y Guerrero con 2.30 y los que tienen las tasas más bajas son Ciudad de México, con 1.0, Estado de México 1.4 y Querétaro con 1.5.

Actualmente 88.5% de las mujeres han usado anticonceptivos

Otro indicador relevante para analizar el contexto de las madres es el conocimiento de métodos anticonceptivos.

En 1992, el 52.5% de mujeres usaron anticonceptivos.

Mientras en Baja California Sur, Baja California y Chihuahua se reportaban 65.7% usuarias de anticonceptivos, respectivamente, en Puebla solo 41.7%, Chiapas 42.8% y Guanajuato 44.3%.

Actualmente 88.5% de mujeres ha utilizado anticonceptivos. La prevalencia de uso actual es de 74.6% . Destacan Ciudad de México con 79.0% y Sonora con 78.8% y las que tienen las cifras más bajas son Michoacán con 70.4% y Chiapas con 67.0%.

Temas relacionados

Diego Badillo

Periodista mexicano, originario de Amealco, Hidalgo. Editor del suplemento Los Políticos de El Economista. Estudié Sociología Política en la Universidad Autónoma Metropolitana. En tres ocasiones he ganado el Premio Nacional de Periodismo La Pluma de Plata que entrega el gobierno federal. También fui reconocido con el Premio Canadá a Voces que otorga la Comisión Canadiense de Turismo, así como otros que otorgan los gobiernos de Estados Unidos y Perú.

tracking reference image

Últimas noticias

Noticias Recomendadas

Suscríbete