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Invernadero tulipanes, un lugar que siembra éxito

Floricultor por herencia familiar, Armando Saavedra Galicia se dedica desde hace 14 años, junto con su familia, al crecimiento del invernadero Los Tulipanes, que en temporada navideña produce 30,000 plantas de Noche Buena.

Productor de flores del tradicional pueblo de Xochimilco, Saavedra Galicia vio en este oficio la forma de brindar sustento a su familia, por lo que en 1994 de forma rudimentaria inició la construcción de su invernadero.

Como varios de los pobladores del lugar, su negocio comenzó muy peequeño.

“Nos dimos a la tarea de ir al cerro a recoger algunos palos y troncos para hacer nuestro invernadero”, recordó el entrevistado.

No pudo de ser de otra forma pues en aquel tiempo no contaba con los recursos necesarios para iniciar de mejor forma su negocio. En el primer ciclo cultivó 500 plantas de follaje con gran esmero.

“Los resultados fueron buenos, nuestro premier ciclo se dio, nuestras plantas nos parecían las bonitas, no había dudad que después de tanta dedicación y cuidados comenzábamos a tener buenos resultados”, relató Saavedra Galicia.

Sembrando las primeras semillas

El hoy empresario reconoció que al momento de iniciar su negocio no contaba con la experiencia empresarial necesaria para poder tomar algunas decisiones, no obstante como dice “en el camino me encontré buenas personas”.

Dos años después de abrir su invernadero fue visitado por una promotora de la micirofinanciera Ámbito Productivo, quien le propuso solicitar un préstamo por 30,000 pesos, a lo cuál él se negaba.

Fue hasta que escuchó los consejos de sus hijos y se tuvo confianza en que pagaría el préstamo cuando se decidió a solicitarlo. Una vez que tuvo el dinero cambio la rudimentaria estructura de su invernadero por una de metal.

“Además de que pudimos colocar una maya que protegió del frío y la lluvia a nuestras plantas”, comentó el dueño del invernadero.

Hoy en día el invernadero alcanza una extensión de 5,600 metros cuadros, en los cuales al final de los tres ciclos se cultivan 95,000 plantas, de las cuáles en 30,000 son Noche Buena.

Cuando no es temporada navideña se producen: Tulipán Holandesas, Lilis, rosas, geranios, jacintos, entre otras variedades de flores.

Entre las adecuaciones que el floricultor hizo para mejorar su trabajo fue la construcción de una cisterna en la que capta 180,000 litros de agua pluvial, que usa para regar las flores de su invernadero.

La familia, el principal soporte

Actualmente el Invernadero Los Tulipanes da trabajo a 16 miembros de la familia Saavedra y cinco más que no pertenecen a ella. Las 21 personas se encargan de la operación del negocio familiar.

“Mi hijo Harón se encarga de organizar los envíos a Ciudad Juárez, lugar al que se destina el 80% de la producción anual, mi esposa y nuera se dedican a las ventas en el invernadero”.

Además de ellos su hija Guadalupe y Javier González se encargan de llevar la contabilidad del negocio, en el control de la producción es ayudado por su hijo Benjamín, quien también recibe asesoría de ingenieros agrónomos de la universidad de Chapingo.

El interés en mejorar su negocio llevó a Armando Saavedra a tomar un curso de finanzas, impartido por la Fundación de Educación Financiera Banamex, del cual aprendió a dividir los gastos del hogar de los del negocio y con ello mejorar en sus finanzas.

Uno de los momentos más difíciles para el negocio familiar fue durante el 2005, cuando un incendio, que presuntamente fue provocado, arrasó con su invernadero y parte del cerro que lo rodea.

“Esa ocasión perdimos todo: las plantas del ciclo, la estructura de los invernaderos, perdí hasta las esperanzas y el interés por seguir trabajando”, recordó Armando Saavedra.

Aunado a lo anterior tuvo que soportar la indeferencia de las autoridades a las que recurrió para conseguir apoyo, pero de la cuáles no recibió respuesta y mucho menos ayuda.

En la Secretaria de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural y Pesca (SAGARPA), “le dieron vueltas al asunto y me dijeron que fuera a diferentes oficinas en las cuales no obtuve respuesta”, denunció el entrevistado.

Después de seis meses de inactividad y pesadumbre, Armando Saavedra junto con su familia se propuso reiniciar su negocio, juntaron los ahorros que tenían y con un préstamo pusieron en marcha el invernadero.

Reiniciar el negocio

En el 2,000 por recomendación de varios clientes que tienen en la Centra de Abasto, Saavedra Galicia decidió probar suerte en Ciudad Juárez. Las recomendaciones y su intuición no se equivocaron.

Pronto encontró un mercado en el que los distribuidores de plantas eran muy pocos. Rápidamente encontró su primer cliente quien le pidió que mensualmente le llevara 2,500 plantas.

Poco a poco se hizo de más clientes y rentó un terreno en el cual inició su invernadero en esa ciudad. Hasta la fecha el 80% de la producción se destina a Ciudad Juárez y el resto se comercializa en el Distrito Federal.

“Nuestros planes para el siguiente es adquirir un tractocamión en el cual podamos llevar nuestras plantas a Ciudad Juárez y reducir los costos, pues hasta ahora ese el costo más alto que pagamos”, dijo el entrevistado.

Recientemente el Empresario recibió el reconocimiento de Responsabilidad Social en la categoría de empresa urbana, con el Premio a la Microempresa Banamex 2008.

obecerril@eleconomista.com.mx

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