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Economía

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Formalidad laboral en América Latina se reduce hasta 30% después de los 50 años de edad: Estudio

La FIAP destacó que se debe hacer más atractiva la formalidad en edades avanzadas, al eliminar desincentivos para que la gente siga cotizando.

En América Latina, la formalidad laboral se reduce entre 15 y 30% entre la población mayor de 50 años, lo que representa un reto para los sistemas pensionarios de la región pues se disminuyen las cotizaciones para el retiro en la etapa final de la vida laboral, reveló un estudio de la Federación Internacional de Administradoras de Fondos de Pensiones (FIAP).

El estudio de la FIAP, titulado “De la longevidad informal a la cotización efectiva”, reveló que entre los 50 y 75 años, la participación laboral disminuye entre 5 y 15%, mientras que la formalidad laboral cae entre 15 y 30 por ciento.

Ello, destacó la Federación, es muestra de que una parte importante de las personas continúa participando en el mercado laboral conforme avanza su edad, incluso alrededor de la edad legal de jubilación (65 años en la mayor parte de los países), pero cada vez menos lo hace desde empleos que generan cotizaciones para el retiro.

“La caída del empleo formal se concentra en los trabajadores de menor educación y es más aguda para las mujeres”, destaca el estudio.

La investigación advierte que esta menor continuidad de las cotizaciones entre las personas mayores de 50 años no responde a una sola causa.

Entre los factores identificados se encuentran las barreras que enfrentan los trabajadores mayores para permanecer en empleos formales, los incentivos previsionales que en algunos casos pueden reducir el atractivo de seguir cotizando, las necesidades de capacitación y reconversión laboral, así como las responsabilidades de cuidado, que afectan especialmente a las mujeres.

El estudio publicado este jueves resaltó que en el caso de países con instituciones laborales de mayor alcance, como Chile, México y Uruguay, la disminución de la formalidad es más gradual, y se observa más en reducciones de horas laboradas más que en una salida total del mercado laboral o de la formalidad.

La investigación realizada a partir de la evidencia de ocho países (México incluido) destacó que para resolver esta problemática no se debe de atender únicamente la informalidad, sino que también se deben abordar barreras laborales, de capital humano, previsionales y de cuidados.

En ese sentido, la FIAP destacó que se debe hacer más atractiva la formalidad en edades avanzadas, al eliminar desincentivos para que la gente siga cotizando.

Además, aseguró que es necesario fortalecer la demanda por trabajadores mayores, proteger trayectorias laborales sostenibles, flexibilizar la transición entre empleo y jubilación, así como realizar reformas acorde a la situación de cada país.

La FIAP advirtió que “la ventana de oportunidad no es indefinida”, pues el bono demográfico regional alcanzará su punto de giro entre finales de esta década y el inicio de la próxima.

“Cada cohorte (generación) que cruza los 55 años sin corrección de las discontinuidades normativas acumula una probabilidad irreversiblemente menor de reingreso al canal formal. La inacción tiene un costo compuesto: pensiones más bajas, presupuestos fiscales más estrechos y un contrato social previsional más frágil”, dijo.

Reportero de economía y finanzas públicas. Estudió en la Escuela de Periodismo Carlos Septién García.

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