Buscar
Deportes

Lectura 4:00 min

"Dar alegría a nuestro pueblo es lo mejor": Javier Aguirre

El anhelado quinto partido de México en un Mundial es un hecho. El director técnico aseguró que la conexión con los fans es especial para seguir soñando más allá de octavos de final en 2026.

El anhelado quinto partido de México en un Mundial ya es un hecho. Javier Aguirre y sus 26 jugadores lo hicieron posible al derrotar 2-0 a Ecuador en dieciseisavos de final de 2026.

Eso multiplicó las celebraciones en todo el país, no sólo entre los 80,824 asistentes que pintaron el Estadio Ciudad de México de verde, exceptuando las manchas amarillas que alentaban a la selección sudamericana.

“Darle una alegría a nuestro pueblo es lo mejor que nos puede pasar”, declaró el director técnico del Tri luego de garantizar el pase a octavos de final.

“Fue un partido exigente, pero creo que fue una bonita noche para los mexicanos. El pueblo mexicano merecía una noche como esta”.

En el Ángel de la Independencia, por ejemplo, se reportaron un millón de personas, más que los habitantes de entidades como Baja California Sur y Campeche.

Hubo otras 90,000 en el Fan Fest del Zócalo de la Ciudad de México y durante la madrugada brotaron videos de festejos en Guadalajara, Monterrey, Puebla, Veracruz y demás ciudades, retratando una euforia de magnitud nacional que sólo el futbol es capaz de conseguir.

“Todo ese apoyo que la afición nos ha dado, de la gente que viene al estadio, los que estén casa y los que nos apoyan en redes siempre nos inspira para sacar lo mejor de cada uno y por nuestra familia. Eso importa mucho y llena de mucha emoción, así que muchas gracias a la afición”, agregó el delantero Julián Quiñones, nombrado Jugador Superior del Partido.

Esta fue la primera victoria de México en una ronda de eliminación directa de Copa del Mundo desde 1986, cuando el evento también se jugó en territorio nacional.

Eso, aunado a los cuatro triunfos consecutivos sin recibir gol, es lo que tiene a la afición ilusionada y conectada tanto con los jugadores como con el entrenador.

“Me ha tocado ganarle a Brasil, Uruguay, Italia y Chile, me han tocado buenas victorias, pero como la de hoy ninguna porque fue en casa, con nuestra gente e hicimos lo que nos corresponde, que es, por lo menos, dejar el alma. Hoy salió una noche redonda seguramente por la conexión con la gente”, describió el ‘Vasco’, que ya había dirigido a México en los Mundiales de 2002 y 2010, siendo eliminado en el cuarto partido en ambos.

“Nuestra misión es entregar todo en la cancha. Si jugamos bien es mejor y si ganamos, ya ni digo, una felicidad plena. Nuestra obligación es defender el escudo nacional con dignidad y creo que lo hemos hecho hasta ahora”.

Próximo rival

El Tri necesita un triunfo más este verano para igualar su mejor registro histórico en Mundiales, que son los cuartos de final de 1970 y 1986. La ampliación a 48 participantes supuso una ronda más a partir de esta edición, que fueron los dieciseisavos.

El rival en octavos, partido que se jugará el domingo 5 de julio en el Estadio Ciudad de México, saldrá del cruce entre Inglaterra y República Democrática del Congo.

Aguirre negó preferir alguno: “A Congo lo conocí cuando estaba en Egipto, nos tocó y juegan bien, tienen gente en Europa y es un equipo muy intenso. De Inglaterra, ¿qué puedo agregar?, la Premier para mí es la mejor liga del mundo y tienen muy buen técnico. Ahora sí que no estoy para escoger”.

Ese será el último de los 13 partidos del Mundial 2026 en México. En caso de que el Tri extienda su proeza, jugaría cuartos de final contra Brasil o Noruega en Miami.

“Es cierto que tengo gente en ese partido (Inglaterra contra República Democrática del Congo) y estaremos alertas de aquí al domingo para tratar de recuperar a los jugadores y seguir con el entusiasmo en casa para tratar de hacer un partido completo”.

Por lo pronto, el paso perfecto deja gratas sensaciones a Aguirre y lo agradece a los millones de aficionados que alaban a jugadores como Gilberto Mora, Erik Lira, Raúl Jiménez y el propio Julián Quiñones.

“(La victoria) significa mucho para mí porque soy uno de esos que no pudo pasar al quinto partido en Sudáfrica (2010) ni en Corea-Japón (2002). Dolía mucho porque haces una buena primera fase y te quedabas fuera en el siguiente partido. Hoy, creo que la comunión que logramos con la gente fue un impulso”, remató el entrenador de 67 años.

Coeditor de deportes de El Economista. Periodista desde 2012, egresado de la Licenciatura en Comunicación por la Universidad Autónoma de Chiapas y de la Maestría en Comunicación Deportiva por la Universidad Autónoma de Nuevo León. Deporte contado a través de números, cultura, política y pasión.

Únete infórmate descubre

Suscríbete a nuestros
Newsletters

Ve a nuestros NewslettersREGÍSTRATE AQUÍ

Últimas noticias

Noticias Recomendadas