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Aumenta la oposición al proyecto de inversión privada de la FIFA y la presión sobre Infantino
La Confederación Sudamericana (Conmebol) fue la última de las grandes confederaciones en pronunciarse este viernes sobre el proyecto, al que se oponen las confederaciones de Europa, de Asia y la de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe.
Gianni Infantino, presidente de la FIFA. Foto:
La FIFA afronta una creciente rebelión contra su proyecto de apertura a capital privado, que provocó la dimisión este viernes de Carlos Cordeiro, principal asesor del presidente de la entidad, Gianni Infantino.
La Confederación Sudamericana (Conmebol) fue la última de las grandes confederaciones en pronunciarse este viernes sobre el proyecto, al que se oponen las confederaciones de Europa, de Asia y la de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe.
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Aunque no fijó una posición definitiva, la Conmebol anunció que inició un proceso de consulta con sus diez asociaciones, que incluye a las poderosas autoridades futbolísticas de Argentina y Brasil.
"La CONMEBOL solicitó a la FIFA información adicional y aclaraciones sobre distintos aspectos relativos al alcance, la estructura, la gobernanza y los posibles efectos del proyecto", señaló en un comunicado.
La entidad sudamericana, que apoya la reelección de Infantino en 2027, aseguró que continuará actuando "con prudencia, responsabilidad y espíritu de colaboración" y que contribuirá al fortalecimiento del fútbol mundial bajo los principios de "buena gobernanza".
"Entendemos que el desarrollo del fútbol requiere decisiones de carácter comercial y financiero. Sin embargo, dichas decisiones deben estar siempre al servicio del fútbol y nunca por encima de su esencia", advirtió.
Primera cabeza que rueda
La crisis también alcanzó al entorno más cercano de Infantino.
Su principal asesor, Carlos Cordeiro, presentó su dimisión y dejó en su despedida un contundente cuestionamiento al proyecto y, en particular, al ingreso de capital privado en la estructura comercial.
"Vender una participación permanente en el activo más preciado del fútbol para levantar 4.200 millones de dólares no tiene sentido. Es hipotecar el futuro del fútbol sin una justificación convincente", explicó el exbanquero estadounidense en LinkedIn.
Antes del mensaje de Cordeiro, la Confederación Asiática de Fútbol (AFC) anunció su apoyo a la posición de la UEFA y la Concacaf, opuestas al proyecto de Infantino, con el objetivo de "proteger el Mundial".
La AFC, sin embargo, no se posicionó claramente contra la manzana de la discordia: la creación de la FIFA Forward Enterprise (FFE), empresa abierta a inversión privada que quedaría encargada de gestionar las actividades comerciales y de eventos de la FIFA.
El plan del órgano rector del balompié, presentado el martes para sorpresa general, ha sido muy criticado desde entonces, tanto por su contenido como por la forma de anunciarse.
La poderosa UEFA, que reúne a las 55 federaciones europeas y que acumula 7 de los últimos 10 títulos mundiales masculinos, amenazó el jueves "por unanimidad" con no participar en las próximas competiciones FIFA, incluidos los Mundiales, si no se renuncia al proyecto.
Concacaf, que reagrupa a las 41 federaciones de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe, "rechazó la propuesta".
Las confederaciones africana (CAF) y oceánica (OCN) se mostraron menos críticas y pidieron a sus federaciones miembros que "examinaran" y "evaluaran" el proyecto.
"División sin precedentes"
"La FFE propuesta no puede, de forma realista, alcanzar el amplio consenso y la unidad necesarios para seguir adelante", señaló la confederación asiática, que representa a 46 federaciones miembro de la FIFA.
La FIFA respondió a las críticas y defendió el carácter consultivo de la propuesta. "Nadie está vendiendo el fútbol. Esto es algo que la FIFA jamás contemplaría", aseguró en un comunicado, en el que prometió mantener una consulta "abierta y democrática".
El organismo insistió en que las 211 federaciones deberán contar con información suficiente para pronunciarse con base "en hechos probados" y lamentó la difusión de "información inexacta publicada en los medios de comunicación".
Según la FIFA, los inversores privados tendrían una participación minoritaria, de alrededor del 20%, mientras la organización aspira a recaudar hasta 4.200 millones de dólares.
Entre los posibles inversores aparece Thrive Eternal, fondo creado por Joshua Kushner, hermano del yerno de Donald Trump. El presidente estadounidense es cercano a Infantino.
"Especie de chantaje"
La FIFA sostiene que conservaría el control exclusivo de la empresa y "la autoridad exclusiva" sobre la gobernanza del fútbol, las competiciones, el calendario y los reglamentos.
Las 211 asociaciones podrían recibir además un bonus extraordinario de 20 millones de dólares a principios de 2027.
"Es una especie de chantaje", afirmó la presidenta de la Federación Noruega, Lise Klaveness, quien consideró que la FIFA "no necesita ese dinero".
Infantino mantiene que se trata de una "ocasión dorada para dinamizar el desarrollo del deporte a escala mundial".
El primer ministro británico, Andy Burnham, en cambio, afirmó que Infantino "es la persona equivocada" para dirigir la FIFA y calificó la FFE como "una propuesta escandalosa".
La FIFA solo avanzará si obtiene el respaldo de la mayoría de sus asociaciones. El plazo vence el 19 de septiembre, una fecha que la UEFA calificó de "ultimatum" y de ejemplo de "gobernanza mediante el miedo".