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Alfredo Harp Helú: "Me encantaría entrar más en el deporte como empresario"
La familia Harp Helú no ha llegado al límite de su inversión en el deporte. El empresario construye su legado, tomando un día a la vez, delegando decisiones clave de su patrimonio.
“La razón de haber inscrito a Diablos Rojos en la BMV es para que tenga muchos más compromisos con el público que quiera ser socio”
Alfredo Harp Helú se asegura de llevar una vida ordenada y administrada a sus 82 años y desde que empezó a delegar decisiones de sus empresas deportivas a su hijo Santiago Harp. El legado es una realidad.
“Entonces, todos los días me levanto con ganas de hacer algo y lo cumplo, pero por día. Tengo muy claro y estoy convencido, que soy un ser mortal, he vivido increíble en esta vida, agradezco mucho a Dios, pero también soy realista ¿Qué me queda?, pues dejar en orden todo lo que tengo y quiero hacer”.
Uno de los promotores del deporte, la cultura, el altruismo, las finanzas y pionero de la casa de Bolsa en México atendió a El Economista con un jersey de Diablos Rojos del México porque le dijeron que el código de vestimenta para el evento ‘Cracks Summit 2026’ era formal. ‘Don Alfredo’ mantiene una personalidad sencilla, recordando palabra tras palabras, que no heredó su fortuna, él la construyó y ahora, le ocupa heredar el valor de su patrimonio.
Diablos Rojos del México llegó a la Bolsa (BMV) en el 2025, curiosamente, el lugar donde Alfredo Harp tomó vuelo como especialista financiero y aprendió el ritual de las tarjetas y la campana para comunicarse con los inversores. Le dio vida bursátil a su empresa, que, al llegar, su cotización tenía un valor de capitalización de 624.3 millones de pesos.
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Alfredo es contador de formación y practicante del beisbol y frontón por esparcimiento. El beis lo aprendió en un nivel apasionado porque en su juventud tenía el hábito de comprar los periódicos para enterarse de las estadísticas de los juegos y hacía sus anotaciones a mano.
“Empecé a trabajar en un despacho de contadores públicos, ahí aprendí todo lo de auditoría, fiscal y entré a la Bolsa de Valores a los 22 años. Conocí gente de otra generación, que ya estaban a punto de retirarse, y yo iba entrando. Me tocó una etapa muy bonita en BMV, eso provocó que empezara una vida empresarial increíble en finanzas y después, me tocó lo que nunca pensé: comprar Banamex con unos socios. Y ahora, de repente me digo: ‘Ahora me dedico a la filantropía”’.
Diablos Rojos ha mutado en la Liga profesional de Softbol y de Baloncesto (LNBP). El capital ‘Harp’ es también un activo en los Padres de San Diego de las Grandes Ligas, volviéndose el primer empresario mexicano en abrir la puerta. Además, la inversión quedó materializada en la construcción de dos nuevos estadios, el recién inaugurado Estadio Yu'Va en Oaxaca y el Alfredo Harp Helú de la CDMX. Como empresa de Bolsa, la filosofía es seguir creciendo y se contempla inversión en otros deportes en México y en el extranjero. Todo en manos de Santiago Harp de 26 años, que de acuerdo a su padre, tomó la decisión correcta, de no formarse como beisbolista profesional.
—¿Cómo se vive el proceso de soltar el control?
“La verdad, soy afortunado de tener a Santiago Harp, que nació y su primera palabra fue ‘bat’, no fue papá ni mamá. Jugó béisbol entre los 5 y 17 años. Yo prefería ver a Santiago que ir a un juego de ligas mayores. Luego, Santiago me dijo: ‘Me voy a probar como profesional’ y se metió a la Academia de Béisbol que tenemos en Oaxaca, pero después, me confesó: ‘Papá, después de una semana, no puedo. Me hacen correr cinco vueltas al campo, yo solo aguanto dos’. Terminó su carrera en Administración de Negocios y sabe de béisbol todo lo que yo no sé, porque él está viendo los novatos que salen en Puerto Rico, Dominicana, Venezuela, Estados Unidos, Japón, Corea y yo, ya no me meto a tanta cosa. Resulta que ha sido un éxito cómo ha manejado Diablos Rojos en estos dos últimos campeonatos. Somos bicampeones, entonces, ¿qué puedo decir de Santiago? Acaba de cumplir 26 años y lleva dos campeonatos como el mejor ejecutivo con el equipo más ganador de la Liga Mexicana de Béisbol”.
“Diablos Rojos al ser una empresa de Bolsa, tiene que ser más grande. Estamos metidos en el basquetbol, softbol y seguramente, vamos a entrar en otros deportes en México y en el extranjero. Todo lo está viendo Santiago, entonces ¿qué más puedo pedir?”
FOTO: El Economista