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El líder silencioso no admite rivalidad
Al astro argentino no le gusta que lo opaquen, trabaja para ganarse el respeto y siempre preferirá la pelota que dar un discurso motivacional en el vestuario.
Un par de días antes del debut de Lionel Messi como capitán de la selección de Argentina en el Mundial de Sudáfrica 2010, el delantero no pudo cumplir con las 10 horas de sueño que acostumbra, rompió la rutina de hacer la siesta al medio día y su impaciencia y nerviosismo crecía al tener que pensar en la arenga para sus compañeros antes del partido ante Grecia. Era el último juego de la fase de grupos, con la Albiceleste ya calificada, pero el estrés lo llevó al colapso: apenas pudo decir una frase y se trabó, se disculpó al decir que estaba muy nervioso.
Parece una paradoja que el futbolista de las jugadas imposibles, las gambetas a máxima velocidad y los más de 57 millones de amigos en Facebook prefiera la soledad. El tipo de los 40 millones de euros anuales, el descarado en el campo, es un chico tímido, tradicional y muy familiar en la intimidad.
Messi es un líder silencioso , refiere Leonardo Faccio, autor del libro biográfico del jugador, El chico que siempre llegaba tarde. Y es que Lio no es el típico líder en el futbol de América Latina, advierte el periodista. Lo más significativo del jugador se encuentra en una ambivalencia que transcurre por los riesgos, la inventiva y el descaro en el plano profesional la cancha pero que a nivel personal es una persona reservada que se mantiene en el núcleo familiar .
Se sabe, por ejemplo, que el futbolista vivía solo hasta hace un par de años, no existían salidas nocturnas y su actividad favorita era dormir. Incluso se le veía por la calles de Barcelona sacando dinero de un cajero automático, muy lejos del glamour. El propio Faccio relata en su libro que, aunque Messi observa algunos capítulos de series de televisión como El Cártel de los Sapos, Prision Break o incluso juega videojuegos de futbol, después de un par de capítulos o juegos ésas actividades lo terminan por aburrir.
María Fernanda Centeno, perito grafóloga, apoya la teoría y lo argumenta con su escritura, rápida, decidida, con cambios de altura constante. Tiene capacidad para tomar decisiones, su letra es ascendente y con inclinación a la derecha. Por momentos sufre ansiedad y es sumamente nervioso; puede pensar muchas cosas al mismo tiempo , advierte la especialista.
Sin embargo, pese a su carácter tímido y retraído constantemente dice que le cuesta más trabajo hablar con la prensa que ganar un partido el poder que acumuló Messi en los últimos años lo ha llevado a ser el referente de Barcelona y Argentina.
Messi ejerce un liderazgo ético , reflexiona Sergio Levinsky, periodista y sociólogo argentino. El futbolista llega a tiempo a los entrenamientos, nunca falta, incluso regresa antes de sus vacaciones y acepta las disculpas de quien le ha cometido faltas, aunque a últimas fechas los desencuentros con sus compañeros han tomado tintes melodramáticos. Del Barcelona salieron Etoo, Ibrahimovic y Villa; en Argentina Carlos Tévez no jugará el mundial brasileño.
El liderazgo de Messi no admite rivalidad , sentencia Levinsky, y rememora que todos sus técnicos han preferido consentirlo que enfrentarlo. Alejandro Sabella inventó el término inmesionante para referirse a que es una bendición contar con él .
Actualmente, la vida de Messi parece enfrentar su momento más decisivo, tanto a nivel personal como profesional. El Mundial de Brasil 2014 lo pone ante el juicio de llevar a su país al título, aunque no cumpla con las características de un capitán caudillo. El liderazgo maradionano lo ejercerán otros futbolistas, como Mascherano .
Finalmente, la paternidad también cambió el entorno del futbolista. Ahora racionaliza más. No es el Messi que cuándo perdía salía con la cabeza gacha, sin hablar; ahora toma más conciencia , detalla Faccio.
Además, justo a los 27 años y cuando el curso pasado estuvo rodeado de un ambiente de orfandad , como describe el autor la salida de Guardiola de Barcelona, la muerte de Vilanova y la separación con su fisioterapista personal, Lionel emprendió la vida de familia en solitario, con su esposa e hijo, alejado del seno familiar por el que lloró cuando recién llegado a España su mamá y hermanos regresaron a Argentina por no adaptarse a su nuevo entorno.
Justo ahora se enfrenta a la etapa de vivir en plenitud su vida adulta, sin sus padres , menciona Faccio.
Así llegará Messi a Brasil, entre las tribulaciones de una vida personal que ahora le demanda su hijo, y con la deuda ante sus compatriotas y seguidores de confirmar su estatus de figura mundial, al nivel de Pelé y Maradona; aunque en el transcurso de los debates él prefiera dormir o permanecer en casa con su familia como él no pudo estar con la suya desde los 13 años, cuando apostó todo por el futbol.
