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Arte e Ideas

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“José Alfredo no envejece”, la Alhóndiga le canta a 100 años de su nacimiento

La hija del prolífico cantautor guanajuatense, Paloma Jiménez Gálvez, destaca el impacto del homenaje encabezado por el tenor Arturo Chacón Cruz y revela planes que incluyen un tributo en Dolores Hidalgo, la ofrenda en el Claustro de Sor Juana y una película enfocada en las nuevas generaciones.

Concierto “100 años de José Alfredo”, protagonizado por el tenor sonorense Arturo Chacón Cruz y el Mariachi Gama 1000 en el marco del Festival Internacional Cervantino.Gabriel Morales

En el marco de la 54.ª edición del Festival Internacional Cervantino (FIC), la explanada de la Alhóndiga de Granaditas vivió una de sus jornadas más emotivas. Ante un recinto que se convirtió en uno de los eventos de mayor convocatoria y asistencia en un espacio público en esta edición del festival, las personas unieron sus voces para conmemorar el centenario del natalicio de José Alfredo Jiménez.

El concierto “100 años de José Alfredo”, protagonizado por el tenor sonorense Arturo Chacón Cruz y el Mariachi Gama 1000 —bajo la dirección de Jesús “Chucho” Gama Pérez—, desató el entusiasmo colectivo. Los asistentes celebraron encontrarse dentro de la programación del Cervantino con propuestas artísticas que apelan directamente a la memoria afectiva, conectan con los recuerdos familiares e individuales y demuestran la plena vigencia de la música mexicana.

Entre aplausos, vivas y un mar de teléfonos iluminados, el público acompañó la interpretación de piezas indispensables de la cancillería popular como La enorme distancia, Caminos de Guanajuato, Si nos dejan, Ella, Serenata huasteca, Amanecí en tus brazos, Un mundo raro, El jinete, Pa’ todo el año, Que te vaya bonito, La que se fue y La vida no vale nada.

Uno de los instantes de mayor emotividad se produjo cuando Chacón Cruz interpretó Paloma querida, composición que José Alfredo dedicó a su hija, Paloma Jiménez Gálvez, quien presenció el tributo desde la audiencia.

Concierto “100 años de José Alfredo”, protagonizado por el tenor sonorense Arturo Chacón Cruz y el Mariachi Gama 1000 en el marco del Festival Internacional Cervantino.Gabriel Morales

Paloma habla de vigencia y memoria

Visiblemente conmovida tras la presentación, Paloma Jiménez Gálvez compartió con algunos medios el profundo impacto que significó escuchar el repertorio de su padre entonado a multitud en la Alhóndiga, un escenario donde, aseguró, el propio cantautor habría sido infinitamente feliz. Sobre el desempeño de Arturo Chacón Cruz, resaltó su sencillez, entrega y virtuosismo vocal, catalogándolo como un digno embajador de la canción mexicana en el panorama internacional.

Refiriéndose a la selección del repertorio frente a un legado de enorme magnitud, Jiménez Gálvez admitió la dificultad de elegir apenas unas cuantas obras de entre más de un centenar de temas emblemáticos. Sin embargo, encomió el tino del tenor y del Mariachi Gama 1000 para articular un viaje representativo por las tres grandes etapas creativas del autor: una fase inicial bravía; un periodo intermedio elegante y romántico pero sin perder carácter —con creaciones como Tu retirada, La media vuelta y No me amenaces—; y una etapa de plena madurez creativa con piezas como Que te vaya bonito y El último trago.

A su parecer, la selección abarcó con maestría géneros tan variados como el corrido, el huapango, el bolero y la música bravía.

Concierto “100 años de José Alfredo”, protagonizado por el tenor sonorense Arturo Chacón Cruz y el Mariachi Gama 1000 en el marco del Festival Internacional Cervantino.Gabriel Morales

Aprovechando el momento, confirmó que los festejos por el centenario mantendrán su curso durante todo el año. Entre los compromisos inmediatos, adelantó que del 21 al 23 de noviembre se contempla la realización del festival conmemorativo en Dolores Hidalgo, Guanajuato —cuya cartelera final se detallará en próximos días y que ya cuenta con la participación del Mariachi Gama 1000—. A su vez, anunció la develación de un altar de muertos dedicado a la memoria de su padre en el Claustro de Sor Juana, una propuesta conceptualizada por estudiantes universitarios en torno a la estética de una cantina tradicional con matices alusivos a su morada final.

En su faceta como estudiosa e investigadora de la obra paterna, Jiménez Gálvez sostuvo que la figura de José Alfredo continúa ofreciendo vertientes inagotables para las ciencias sociales y las humanidades. Al evocar una reciente investigación académica que analiza al autor como un “sujeto transdimensional”, remarcó que su obra permite lecturas transversales desde la musicología, la literatura, el cine, la psicología, la historia y la antropología social. Coincidiendo con la premisa del cronista Carlos Monsiváis, recalcó que las canciones del dolorense poseen una atemporalidad que impide que envejezcan.

Finalmente, dio a conocer los avances de un proyecto cinematográfico encomendado al realizador Pepe Bohórquez —director de Como caído del cielo—. La producción evitará el formato de biografía tradicional para estructurar un relato cinematográfico donde las nuevas generaciones, que no conocieron físicamente al autor, puedan identificarse con su figura y reconocer la autoría de temas que forman parte indisoluble de la identidad cultural mexicana.

Un Cervantino abierto a los estados

La masiva respuesta del público al homenaje a José Alfredo Jiménez se enmarca en una edición del Festival Internacional Cervantino que está experimentando y que está orientada a fortalecer la vocación nacional y descentralizar su oferta cultural. En esta 54.ª edición, el FIC trasciende la figura del estado invitado para abrir su circuito a la participación de 2,802 artistas de 20 entidades federativas en 35 actividades multidisciplinarias.

Concierto “100 años de José Alfredo”, protagonizado por el tenor sonorense Arturo Chacón Cruz y el Mariachi Gama 1000 en el marco del Festival Internacional Cervantino.Gabriel Morales

A la destacada presencia del estado anfitrión, Guanajuato —que participa con 1,684 creadores e intervenciones del Ballet Folklórico de la UG, la Orquesta Sinfónica de la Universidad de Guanajuato (OSUG) y el Proyecto Ruelas—, se suma la riqueza tradicional y contemporánea de Aguascalientes, Baja California, Ciudad de México, Chiapas, Coahuila, Estado de México, Guerrero, Hidalgo, Jalisco, Michoacán, Nuevo León, Oaxaca, Querétaro, Quintana Roo, Sinaloa, Sonora, Tabasco, Tamaulipas y Yucatán.

Esta pluralidad abarca expresiones como el electro-pop de vanguardia de Jackie Mendoza (Baja California), los Purépechas de Charapan, con pirekuas, sones y abajeños de Michoacán; la ópera con la Compañía de Ópera de Saltillo, el repertorio de marimba del Cuarteto de Mario Nandayapa (Chiapas), las fusiones de rap en lengua maya de Pat Boy (Quintana Roo) y la conjunción del Ballet Folklórico de México de Amalia Hernández junto a la Banda Filarmónica Municipal de San Pedro y San Pablo Ayutla Mixe (Oaxaca), entre otros.

Periodista de ciencia en la sección Arte, Ideas y Gente de El Economista. Cuenta con maestría en periodismo sobre Políticas Públicas por el CIDE y es licenciada en Ciencias de la Comunicación por la UVM.

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