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Experto aclara mitos sobre VPH, el riesgo de cáncer y el uso de dispositivos
En el marco del Mes de Concientización sobre el Cáncer 2026, el especialista destaca que el diagnóstico de VPH no impide el uso de métodos anticonceptivos, aunque recomiendan precauciones específicas en casos de lesiones activas.
Foto: Especial
El Virus del Papiloma Humano (VPH) se mantiene como una de las infecciones de transmisión sexual más frecuentes en México y el principal precursor del cáncer cervicouterino, la segunda causa de muerte por cáncer en mujeres en el país. Ante este panorama, una de las dudas más recurrentes en la consulta ginecológica es determinar cuál es el mejor método anticonceptivo cuando ya se ha detectado la presencia del virus.
En entrevista para El Economista, el doctor Samuel Santoyo Haro, miembro activo de la Asociación Mexicana de Medicina de la Reproducción (AMMR), desmitifica la supuesta relación entre el uso de hormonas y el avance del virus, ofreciendo claridad sobre la seguridad de las alternativas actuales.
De entrada el especialista enfatizó que no existe una contraindicación general para que las pacientes con VPH utilicen métodos hormonales, ya que hasta la fecha no se ha encontrado evidencia científica a nivel mundial que relacione directamente el uso de anticonceptivos hormonales con la progresión del cáncer cervical. Esto permite que las pacientes opten con seguridad por pastillas, parches, anillos vaginales, inyectables o implantes subdérmicos, los cuales mantienen una eficacia superior al 99.9% en la prevención de embarazos no planificados.
El caso del DIU y la importancia de la detección
Respecto al uso de dispositivos intrauterinos, como la T de cobre o el sistema de liberación hormonal, Santoyo lanzó una advertencia fundamental: el estado del cuello uterino es la clave para su elección. En los casos donde la paciente presenta una lesión de alto grado o "activa", la recomendación médica es no colocar un dispositivo hasta que dicha lesión sea tratada y el tejido haya sanado completamente. Durante este periodo de espera, se sugieren alternativas como el implante o anticonceptivos de solo progestina, que no interfieren con el proceso de recuperación.
Por otro lado, el experto aclaró uno de los mayores temores de las parejas: el concepto de "recontagio" o efecto ping-pong. Santoyo explicó que el cuerpo no genera una inmunidad permanente similar a la de enfermedades como la varicela. Aunque el sistema inmunológico puede "clarificar" o eliminar el virus en un periodo determinado, la paciente puede volver a infectarse con la misma cepa o con una diferente si no se mantienen las medidas de prevención adecuadas.
La fórmula de la "Doble Protección"
El especialista fue enfático al señalar que el condón, aunque es la única barrera efectiva contra el VPH y otras infecciones como el VIH o la Hepatitis C, posee un margen de error considerable cuando se usa exclusivamente como método anticonceptivo. Por esta razón, la recomendación de oro para la salud sexual es la doble protección: combinar un método anticonceptivo de alta eficacia para prevenir embarazos con el uso sistemático del condón para reducir la transmisión del virus en mucosas vaginales, anales y orales.
Finalmente, en este mes de concientización, se recordó que el cáncer de cuello uterino es una enfermedad altamente prevenible si se utilizan las herramientas correctas. La vacunación, incluso en personas que ya han tenido contacto con el virus, el Papanicolaou anual sin importar la frecuencia de la actividad sexual, y la prueba de PCR para identificar cepas de alto riesgo después de los 30 años, son los pilares fundamentales para evitar desenlaces catastróficos.
Para mayor información el Dr. Samuel Santoyo Haro ha dejado una línea abierta de comunicación: 55 5135 6092.