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La apuesta por una salud pública sin fronteras ni silos de información
A través de una alianza estratégica con la Fundación Movimiento Salud, Microsoft y el CIFS, la Secretaría de Salud de la Ciudad de México implementa un modelo de inteligencia de datos que promete diagnósticos más rápidos, mayor equidad y una gestión hospitalaria basada en evidencia en tiempo real.
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En el complejo ecosistema de salud de una de las metrópolis más grandes del mundo, la información ha sido históricamente un recurso fragmentado. Durante décadas, los datos clínicos de millones de capitalinos quedaron "atrapados" en expedientes de papel o sistemas aislados que no se comunicaban entre sí. Hoy, ese paradigma está tratando de ser revertido.
El “Desarrollo del Proyecto de Inteligencia de Datos en Salud - SSP CDMX 2025” surge como una respuesta estructural para fortalecer la interoperabilidad de los sistemas de la Secretaría de Salud Pública de la Ciudad de México. Bajo el liderazgo de la Fundación Movimiento Salud (Movement Health Foundation), y en colaboración con el Instituto de Estudios del Futuro de Copenhague (CIFS), Microsoft y CoreGroup-México, la capital mexicana busca situarse a la vanguardia de la salud digital en América Latina.
Un puente hacia la equidad
La Fundación Movimiento Salud, una organización suiza independiente, no llegó a la CDMX para imponer tecnología, sino para actuar como un "socio estratégico y facilitador", asegura a El Economista Bogi Eliasen, director ejecutivo de la Fundación y vicepresidente de Iniciativas de Alianzas Estratégicas de la OMS, el objetivo es reducir la carga evitable de enfermedades no transmisibles, como el cáncer y las afecciones cardiovasculares.
Él explica que "millones de personas siguen muriendo cada año por enfermedades prevenibles, no por falta de soluciones efectivas, sino porque estas soluciones quedan atrapadas en proyectos aislados. México, como muchos otros países, se encuentra en esta situación", por ello la fundación busca cerrar esta brecha mediante la escalabilidad de sistemas que permitan que el conocimiento médico y la tecnología digital lleguen a quienes más lo necesitan.
El impacto en el consultorio: Beneficios para médicos y pacientes
¿Qué significa esta "inteligencia de datos" para el ciudadano que acude a un centro de salud? La Dra. Consuelo Arellano, directora de información en salud y sistemas institucionales de la Secretaría de Salud de la CDMX, es enfática: la interoperabilidad marca la diferencia entre llegar a tiempo o llegar tarde.
"Para un paciente, significa ser diagnosticado cuando todavía es posible intervenir. Cuando los datos son interoperables, la información acompaña al paciente; no se pierde entre instituciones ni depende de que la persona vuelva a explicar su historia clínica cada vez que acude a consulta", señala la Dra. Arellano a este medio. Esto reduce errores, evita la repetición de estudios innecesarios y elimina la fricción en la atención, especialmente para personas con enfermedades crónicas.
Para el personal médico, el cambio es igualmente drástico, dijo. Datos que antes tardaban meses en consolidarse manualmente, ahora se analizan en tiempos mínimos a través de tableros dinámicos en Power BI. Esto permite a los directivos identificar tendencias, priorizar acciones y responder ágilmente a las crisis sanitarias.
Rompiendo los "silos" de información
Uno de los mayores retos de cualquier sistema de salud es la fragmentación. Bogi Eliasen advierte que las soluciones suelen morir en la burocracia. Para evitar esto, la CDMX creó el Comité de Gobernanza de Datos en Salud, un órgano que establece reglas claras para integrar y compartir información.
"Desde esta perspectiva, las instituciones dejan de trabajar de manera aislada y pasan a colaborar dentro de un ecosistema de conocimiento", añade Eliasen. No se trata de implementar herramientas al azar, sino de comprender los retos específicos de la Ciudad de México y asegurar que los recursos lleguen a las zonas con mayor carga de enfermedad.
El modelo "Train the Trainers"
Una de las críticas frecuentes a los proyectos tecnológicos es su dependencia de proveedores externos. En este caso, la alianza con Microsoft y CoreGroup-México se enfocó en la transferencia de capacidades. Se capacitó a más de 50 empleados de la Secretaría bajo el modelo de "entrenar a los entrenadores" (train the trainers), logrando un 100% de retención del conocimiento.
"El objetivo no es que los socios externos operen el sistema, sino formar a los equipos de la Secretaría para que sean ellos quienes diseñen, gestionen y evolucionen las soluciones", explica Eliasen. Esta capacidad instalada garantiza que la tecnología no sea un gasto temporal, sino un activo permanente de la ciudad.
Pero en una era de ciberseguridad crítica, la Fundación y la Secretaría aclaran que el proyecto se rige por el concepto de "seguridad por diseño". Se apega estrictamente a la Ley General de Salud, con roles de acceso diferenciados y protocolos de auditoría. Es importante precisar que el proyecto se enfoca en la inteligencia de datos para la gestión, y no en "IA clínica" que tome decisiones autónomas sobre los pacientes.
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Contra el cáncer y la inequidad
Actualmente, los tableros ya monitorean nacimientos, defunciones, urgencias, atención a violencia de género y el uso de antimicrobianos. Sin embargo, la ambición es mayor. La plataforma es escalable y se planea integrar módulos de vacunas y detección precoz de cánceres en la mujer.
Un ejemplo concreto de reducción de inequidad es el mapeo del recorrido de las pacientes en tamizaje de cáncer. Al visualizar en tiempo real qué sectores o poblaciones enfrentan mayores barreras para el diagnóstico oportuno, la Secretaría puede focalizar brigadas y recursos exactamente donde las brechas son más profundas. "El uso inteligente de datos permite anticiparse a los problemas, en lugar de reaccionar cuando ya son más costosos de atender", puntualiza Eliasen.
El éxito de esta implementación en la Ciudad de México ya resuena en otras latitudes. Tanto la Secretaría como la Fundación Movimiento Salud tienen el interés compartido de replicar este modelo en otros estados de la República.
"No se trata de hacer un copy-paste de soluciones, sino de transferir aprendizajes y metodologías que puedan amoldarse a la realidad de cada territorio", concluye la Dra. Arellano. Con este proyecto, la Ciudad de México no solo busca modernizar sus oficinas, sino que construye un puente digital hacia un futuro donde la salud no dependa del código postal, sino de una gestión inteligente, humana y oportuna.
Para más información se puede consultar: https://movement-health.org
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