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Una visión francesa de la arqueología
La exposición se inaugura el 28 de abril en el Antiguo Colegio de ?San Ildefonso e incluye 67 obras sobre el mundo precolombino.
Por primera vez en México se realiza una muestra con el trabajo del artista francés Claude Désiré Charnay, con la exposición La Memoria Revelada. El surgimiento de la fotografía arqueológica, en el Antiguo Colegio de San Ildefonso.
Las imágenes son un importante testimonio documental para la historia de la arqueología mexicana y el objetivo es revelar la obra, poco conocida en el país, de uno de los más importantes viajeros que registró a través de su lente el mundo civilizatorio precolombino , indicó Bertha Cea Echenique, directora del espacio.
Son 67 obras del artista francés Désiré Charnay (1828-1915), quien a través de su lente capturó el mundo civilizatorio precolombino y ofrece la visión del pasado mesoamericano durante su exploración en Monte Albán, Chichen Itzá, Yaxchilán, Palenque, Comalcalco, Tula y Teotihuacan, entre otras zonas arqueológicas que recorrió en tres viajes realizados entre 1859 y 1885.
LOS RETOS DEL FOTÓGRAFO
El francés Désiré Charnay fue uno de los pioneros en utilizar la fotografía aplicada a la arqueología como herramienta para captar de manera relevante los vestigios del pasado.
Désiré se enfrentó a diversas problemáticas: el colodión húmedo con el que emulsionaba sus placas de vidrio implicaba un manejo muy delicado, además de los efectos que tenía en ellas el clima seco y cálido del Altiplano.
El estudioso francés se veía obligado a trabajar a gran velocidad para imprimir sus láminas antes de que se quemaran. Una vez reveladas, las barnizaba para protegerlas y las colocaba al sol para secarlas. Algunas horas más tarde, revisaba su trabajo y, en varias ocasiones, descubría que la labor de varias semanas se había desvanecido, por lo que tenía que empezar todo el proceso nuevamente.
LOS VIAJES DE CHARNAY
La curaduría estuvo a cargo de Eduardo Matos Moctezuma, quien dividió la muestra en tres módulos. Su primera visita fue entre 1857 y 1859, donde recorrió lugares como Monte Albán y Mitla en Oaxaca; Izamal, Uxmal y Chichen Itzá en Yucatán y Palenque, en Chiapas.
El segundo, realizado de 1880 a 1882, incluyó su visita a sitios como Comalcalco, en Tabasco; de nuevo Palenque, Chichen Itzá, Uxmal y Kabah, así como Yaxchilán en Chiapas; mientras que su último viaje, registrado en 1885, tuvo como protagonista a Yucatán.
Charnay fue uno de los pioneros en utilizar la fotografía aplicada a la arqueología como herramienta fidedigna para captar de manera relevante los vestigios del pasado, que a diferencia de sus antecesores, que lo hacían a través del apoyo de artistas, dibujantes, grabadores y pintores , advirtieron los organizadores.
Las imágenes forman parte de la Colección Ricardo B. Salinas Pliego / Fomento Cultural Grupo Salinas y están acompañadas de cinco piezas de la cultura maya, un fragmento del ladrillo de Comalcalco, un mascarón, un atlante y una urna zapoteca.
vgutierrez@eleconomista.com.mx