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Arte e Ideas

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Murió Fats Domino, pionero del rock, a los 89 años

El pionero del rock 'n' roll Fats Domino, conocido por temas como "Ain't That a Shame" y "I'm Walking" murió a la edad de 89 años. 

Foto: Reuters.

Fats Domino, el pianista y cantante cuyo ritmo desenfrenado ayudó a dar vida al rock 'n' roll, murió este miércoles a los 89 años, informaron las autoridades.

Un responsable del organismo forense de la ciudad de Nueva Orleans, donde residía Domino, confirmó su muerte, que había sido anunciada más temprano por la hija de la leyenda del rock a una cadena de televisión local.

Mark Bone, jefe investigador de la oficina del forense en Jefferson Parish, Luisiana, dijo que Domino murió el martes por la mañana de causas naturales.

Domino fue artífice de decenas de éxitos como "Blueberry Hill", "Ain't That a Shame", "Blue Monday", "I'm Walkin'", "Whole Lotta Loving", "Hello, Josephine", "Walking to New Orleans", "I'm Gonna Be a Wheel Some Day" y "Let the Four Winds Blow".

"Al no haber mejor forma de decirlo, hay que calificarlo como una leyenda que vive y camina entre nosotros en Nueva Orleans", dijo Irma Thomas al New York Times en 2007. "Él y Louis Armstrong fueron los primeros en ponernos en el mapa musical".

En 1986, Domino fue uno de los primeros en ingresar al Salón de la Fama del Rock and Roll, pero no acudió a la ceremonia de inducción al negarse a dejar Nueva Orleans, donde permaneció por el resto de su vida, incluso durante el periodo en el que la ciudad fue azotada por el huracán Katrina en 2005.

Hijo de un violinista, Antoine "Fats" Domino Jr. nació el 26 de febrero de 1928 en el seno de una familia que llegó a incluir nueve hijos.

De joven aprendió a tocar solo estilos populares — ragtime, blues y boogie-woogie — luego que su primo le dejó un viejo piano vertical en la casa. Fats Waller y Albert Ammons estuvieron entre sus primeras influencias.

Desertó la escuela a los 14 años, y trabajó de día en una fábrica mientras tocaba y cantaba en antros locales por la noche. En 1949 estaba tocando en el Hideaway Club por 3 dólares a la semana cuando firmó contrato con el sello discográfico Imperial.

Al menos en apariencia, Domino no era como Elvis Presley. Medía 1.65 metros (5 pies con 5 pulgadas) y pesaba más de 91 kilos (200 libras), con una amplia sonrisa de niño y un peinado tan chato como la carátula de un disco. Pero Domino vendió más de 110 millones de discos, así como 22 millones de copias de sencillos que incluyeron "Blueberry Hill", ''Ain't That a Shame" y otros clásicos del rock 'n' roll.

Su versión de 1956 de "Blueberry Hill" fue seleccionada para el Registro Nacional de Grabaciones de la Biblioteca del Congreso de grabaciones de sonido históricas dignas de protección. La junta de preservación apuntó que Domino insistió en interpretar la canción pese a las dudas de su productor, y que sus "raíces de New Orleans son evidentes en las cadencias creole entonadas que agregan riqueza y profundidad a la interpretación".

Domino alcanzó el estrellato mundial, pero se mantuvo fiel a su ciudad natal, donde su suerte se desconoció inicialmente tras el paso del huracán Katrina en agosto del 2005. Resultó que el músico y su familia fueron rescatados por un bote de su casa, donde perdió tres pianos y docenas de discos de oro y platino, junto con otros recuerdos.

Muchos se preguntaron si volvería al escenario. Al hacerlo en el Festival de Jazz y Patrimonio de New Orleans en el 2006, solo llegó a quitarse el sombrero ante los miles de admiradores que lo vitoreaban. Su amiga Haydee Ellis dijo entonces que Domino estaba "bien, pero no como para actuar".

Sin embargo, en mayo de 2007, regresó y tocó en el club de música Tipitina's en New Orleans. Los fans lo aclamaron, y algunos lloraron, mientras tocaba "I'm Walkin'", ''Ain't It a Shame", ''Shake, Rattle and Roll", ''Blueberry Hill" y muchos otros de sus éxitos.

Esa actuación fue un momento culminante durante varios años difíciles. Tras perder su casa y casi todas sus propiedades debido a las inundaciones, su esposa por más de 50 años, Rosemary, murió en abril del 2008.

Tras la tormenta Domino se mudó a Harvey, un suburbio de New Orleans, pero visitó con frecuencia su casa editora, una extensión de su viejo hogar en el Lower 9th Ward, inspirando a muchos con su determinación de permanecer en la ciudad que amaba.

(Con información de AP y Reuters)

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