Buscar
Arte e Ideas

Lectura 4:00 min

Los bosques en el Ártico, ?cosa del pasado… y el futuro

A partir de los sedimentos del privilegiado lago El’gygytgyn, reconstruyen el clima de la zona por los últimos 3.6 millones de años.

Hoy se publica una parte del análisis más prolongado y continuo que se haya hecho del clima del Ártico (o Polo Norte) a partir de los sedimentos del lago siberiano El’gygytgyn, que datan de hace 3.6 millones de años.

Una de las cosas que esclarece el estudio es que a lo largo de todo ese tiempo, los linderos del Ártico han estado cubiertos de bosques y no de hielo, en diversas ocasiones; en ellas, el nivel de dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera no ha sido significativamente mayor al que existe actualmente.

CONOCIMIENTO ?ABSOLUTAMENTE NUEVO

Julie Brigham Grette, de la Universidad de Massachusetts Amherst, la líder del equipo de investigadores estadounidenses, alemanes y rusos, considera que encontraron conocimiento absolutamente nuevo en el periodo de los 2.2 a los 3.6 millones de años y que el análisis abrió una ventana excepcional de la dinámica ambiental , dijo.

Los registros geológicos del Ártico contienen información importante de este periodo, pero nosotros estamos presentando el archivo más completo y continuo de información sobre los cambios en el clima de los linderos del Ártico , dice Brigham Grette.

Los datos provienen de perforaciones y recolección de sedimentos en el lago El’gygytgyn durante el invierno del 2009.

El Lago E, como le llaman, se encuentra en el extremo noreste de Siberia y se originó hace 3.6 millones de años, cuando un meteorito de alrededor de 1 kilómetro de diámetro chocó, dando origen a un cráter de 18 kilómetros de ancho. Desde entonces ha estado acumulando sedimentos que tienen un valor especial porque se encuentra en una de las muy pocas regiones árticas que no han sido erosionadas por grandes placas de hielo durante las glaciaciones. Su registro es entonces, por ejemplo, 25 veces más antiguo que el de los hielos de Groenlandia, que sólo abarcan los últimos 140,000 años.

UN LUGAR CÁLIDO? Y REGISTRO GLOBAL

Uno de nuestros principales descubrimientos es que el Ártico era un lugar cálido durante el Plioceno y el Pleistoceno temprano (hace entre 3.6 a 2.2 millones de años), cuando se ha sugerido que el nivel atmosférico de CO2 no era mucho más alto que el existe ahora, comenta Brigham Grette a la agencia de noticias científicas EurekAlert! Esto nos puede decir adónde nos dirigimos en el futuro cercano. En otras palabras, la respuesta del sistema climático terrestre a pequeños cambios en el dióxido de carbono es más grande que la que sugieren los primeros modelos climáticos , y para el sugerido en el 2007 en el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático.

En una conferencia ofrecida hace unos meses, tras publicar el primer artículo hecho a partir del Lake E Project y que abarcaba desde hace 2.8 millones de años hasta el presente (el publicado ayer en Science es el segundo y tienen pensado hacer otros 20), Brigham Grette hizo énfasis en que los registros de temperatura inferidos a partir de los sedimentos del Lago E para la época cuaternaria (en específico se refiere a un periodo de hace entre 380,000 a 450,000 años, pero es una muestra del comportamiento general) eran muy similares a lo que se puede inferir del lago Baikal (Rusia) e incluso de la Antártica (o Polo Sur).

Es decir, el El’gygytgyn no es un lago perdido en la mitad de la nada, es un registro de una señal global , de la temperatura del planeta.

El clima excepcionalmente cálido en el Ártico y las interdependencias interhemisféricas no se conocían antes de nuestros estudios, resumen los autores. Los datos son de importancia global tomando en cuenta las señales de que está ocurriendo un colapso de plataformas de hielo alrededor de la península Antártica, los bordes de la placa de hielo del oeste de la Antártica y su potencial aceleración en el futuro cercano. En ese sentido, el pasado podría ser la clave del futuro .

El extenso trabajo del Lake E Project incluyó a otros dos líderes de grupos, Martin Melles, de la Universidad de Cologne (Alemania), y Pavel Minyuk, del Instituto de Investigación Científica Interdisciplinaria del Norese en Magadán (Rusia).

Únete infórmate descubre

Suscríbete a nuestros
Newsletters

Ve a nuestros Newslettersregístrate aquí

Últimas noticias

Noticias Recomendadas