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Los Instantes apócrifos de Borges
Pedro Meyer, Paulina Lavista, Rogelio Cuéllar, Marcia García y Felipe Ehremberg montan en Bellas Artes la exposición Borges en México. Crónica visual y literaria.
La reciente presencia de María Kodama en México, viuda de Jorge Luis Borges y heredera de sus derechos de autor, concitó algunas sorpresas. Dijo, por ejemplo, que Borges le había dicho que Adolfo Bioy Casares es un cobarde , a razón del libro póstumo Borges, publicado en el 2006, es decir, a siete años de la muerte de Bioy y a una décadas de la de Borges. Cobarde o no, la aparición de ese mamotreto de Bioy fue de mal gusto, pues vuelve público lo que pertenece al ámbito privado y eso, sí, es una canallada. Pero lo extraño es cómo Borges le dijo a Kodama lo que Kodama dice que le dijo, ¿mediante una ouija?, ¿por medio de un nigromante?, ¿o se lo reveló vía algún sueño? Sea como haya sido también es de mal gusto mal hablar de los muertos o que los muertos se peleen utilizando como intermediarios a los vivos.
En la misma conferencia de prensa, María Kodama comentó que prepara tres libros, uno en el que relata todo el horror, sin comprender (el) porqué, (que) fue mi vida desde la muerte de Borges hasta el presente, con los protagonistas de ese horror y con la documentación , y dos de otro ámbito no menos interesante: las conferencias que ha dado alrededor del mundo sobre Borges, y un libro de cuentos (de ella, no de Borges).
Otra sorpresa fue el disgusto que María Kodama sufrió al revisar la nueva edición del libro Borges y México, de Miguel Capistrán, publicado por Random House Mondadori (RHM) en su colección Lumen, en el que aparece una entrevista que Elena Poniatowska le hizo a Borges en 1973, refriteada con algunos agregados en la década de los 90, en particular el texto apócrifo Instantes , malamente atribuido a Borges, y el poema Remordimiento , en el que Kodama dice que Poniatowska falseó algunos datos para, según se entiende, adornarse y decir que el propio Borges se lo había leído personalmente. El caso es que el susodicho apócrifo es un error verdaderamente imposible de imaginar , dice Kodama -y yo estoy de acuerdo, pues decir que eso es Borges es ignominia no sólo para Borges, sino para la literatura toda-, que aquí reproduzco para la curiosidad enfermiza de los lectores.
Si pudiera vivir nuevamente mi vida, en la próxima trataría de cometer más errores. No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más.
Sería más tonto de lo que he sido, de hecho tomaría muy pocas cosas con seriedad. Sería menos higiénico. Correría más riesgos, haría más viajes, contemplaría más atardeceres, subiría más montañas, nadaría más ríos. Iría a más lugares adonde nunca he ido, comería más helados y menos habas, tendría más problemas reales y menos imaginarios.
Yo fui una de esas personas que vivió sensata y prolíficamente cada minuto de su vida; claro que tuve momentos de alegría. Pero si pudiera volver atrás trataría de tener solamente buenos momentos. Por si no lo saben, de eso está hecha la vida, sólo de momentos; no te pierdas el ahora.
Yo era uno de esos que nunca iban a ninguna parte sin un termómetro, una bolsa de agua caliente, un paraguas y un paracaídas; si pudiera volver a vivir, viajaría más liviano. Si pudiera volver a vivir comenzaría a andar descalzo a principios de la primavera y seguiría descalzo hasta concluir el otoño. Daría más vueltas en calesita, contemplaría más amaneceres, y jugaría con más niños, si tuviera otra vez vida por delante.
Pero ya ven, tengo 85 años... y sé que me estoy muriendo .
Horror por el cual Random House Mondadori tuvo que sacar de librerías el libro de Miguel Capistrán, destruir la edición y anunciar una nueva que saldrá al público en dos semanas sin la entrevista de Poniatowska que, al respecto, indicó que a ella nadie le pidió tal trabajo -cosa que tampoco nadie cree-, pues de hacerlo, hubiera entregado otro texto.
La visita de María Kodama a México deja, pues, la exposición Borges en México. Crónica visual y literaria, con fotografías de Pedro Meyer, Paulina Lavista, Rogelio Cuéllar, Marcia García y reproducciones digitales de dibujos de Felipe Ehremberg, que está abierta hasta el 2 de septiembre en el Palacio de Bellas Artes, además de la reedición de sus obras completas en RHM.
marcial@ficticia.com