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Devendra Banhart y los histéricos hipsters mexicanos
Los hipsters mexicanos son demasiado entregados y necesitados de fiesta, como para posar en el eterno aburrimiento que caracteriza a sus contrapartes del primer mundo, como constató el músico venezolano-estadounidense durante el concierto que ofreció ne el José Cuervo Salón.
Hipster (mov. cultural, sust., adj.): dícese de los fanáticos del rock indie, hip hop alternativo, el neo-folk y otros géneros que son apreciadas en función a su sofisticación y/o oscuridad. Usan playeras irónicas, ropa vintage. Aman la cultura pop en forma sarcástica. Siempre están aburridos porque están por encima de todo estímulo cultural.
Qué bueno que a los mexicanos nos sale bien eso de ser hipsters. El público mexicano es demasiado entregado, demasiado ruidoso y demasiado necesitado de fiesta como para posar el eterno aburrimiento que distingue a los hipsters de primer mundo.
(Eso sí, el estilo lo tienen: gafas de pasta, pelos lacios, tenis Panam, ropa que sacaron del closet del abuelo y esos bigotes cruza Dalí/ Zapata que el patrocinador tuvo a bien repartirles. Oído afuera del José Cuervo Salón de un transeúnte a otro: ¿Por qué todos los que vienen a estos conciertos se disfrazan? ).
Devendra Banhart es todo un hipster acostumbrado a tocar para hipsters. Por eso al principio del concierto, cuando el griterío de los 3 mil asistentes al José Cuervo Salón ensordecían al delicado cantante venezolano-estadounidense, no tuvo más remedio que pedir en su español caribeño: A ver si nos podemos estar calladicos Pueden irse a tomar siesta y luego vuelven .
Por supuesto que la hipsteriza histérica nacional no le hizo caso y siguió gritando y ovacionando toda la noche.
El neo-folk de Banhart se presta más para bailar que para salir a armar protestas antinucleares. Es música sencilla, divertida. La noche del viernes el cantante tocó sobre todo canciones de su nuevo disco, el excelente What Will We Be donde el músico pone en primer plano todas sus influencias latinas, sus recuerdos de su infancia venezolana con canciones como Angélika y María Lionza . Tocó bellas canciones como Baby , Little Yellow Spíder y su canción más conocida, la muy divertida Carmencita ( tus tres ojos lunares/ extraterrestiales/ entran cuando sales, por eso no se ven ).
Devendra Obi Banhart (colmo hipster: que tus papás te nombren como deidad hindú y personaje de Star Wars) se fue aflojando a medida que pasaba la noche. El cantante tocó sus canciones en inglés sin olvidar sus piezas en español y la banda se fue volviendo más ruidosa y fiestera hasta terminar el concierto en un síncope musical. La banda regresó para recibir los aplausos, tocaron una más y se fueron. Y ya, nada de encores zalameros que aquí todos somos hipsters y pasamos de todo.
Un concierto que duró menos de dos horas. A la salida una hipster gritaba al teléfono: Güey, nunca había salido de un concierto a las 11. Intensoooo .
Lo dicho: al menos los hipsters mexicanos aún tienen la capacidad de emocionarse.
apr