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Arte e Ideas

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Culmina la 23 Gira Nacional de la OSIM

Como preámbulo al concierto con el que la víspera cerró la gira nacional al frente de la OSIM, el maestro Eduardo García Barrios se dijo orgulloso por estar en un bello lugar, listo para ofrecer música maravillosa interpretada por 160 niños, niñas y jóvenes de gran talento .

Como preámbulo al concierto con el que la víspera cerró la gira nacional al frente de la Orquesta Sinfónica Infantil y Juvenil de México (OSIM), el maestro Eduardo García Barrios se dijo orgulloso por estar en un bello lugar, listo para ofrecer música maravillosa interpretada por 160 niños, niñas y jóvenes de gran talento .

Esos lozanos instrumentistas, provenientes de las zonas donde el tejido social se ha visto deteriorado, son una selección de alrededor de 600 chicos que fueron postulados para integrar esta orquesta , abundó el director de la agrupación, que recién actuó en una gira de una semana por el Estado de México, Hidalgo, Guanajuato y Michoacán, y que tuvo momentos inéditos de aclamación en plazas públicas.

Acto seguido, los niños y jóvenes de la OSIM, que literalmente llenaron el escenario al aire libre, dieron muestra de su depurada técnica interpretativa. Ellos son los mejores músicos del país con menos de 17 años, quienes alternaron con el fabuloso Coro Infantil de la República.

El concierto marcó la clausura de la 23 Gira Nacional de la OSIM, en la que ofrecieron siete conciertos.

Los niños y jóvenes iniciaron el domingo 3 de agosto en el auditorio Gota de Plata de Pachuca, Hidalgo, y el lunes 4 se presentaron en la Calzada de las Artes de León, Guanajuato. El martes 5 estuvieron en el Teatro Obrero de Zamora, Michoacán, y el día 6 detonaron una fiesta popular en la Plaza Principal de la comunidad purépecha de Nurio, Michoacán. Un día después, llevaron aire fresco a la catedral del Apatzingán, en Michoacán, y el 8 fueron a la Parroquia de San Miguel Arcángel, en Temascalcingo, Estado de México.

EL SÁBADO, LA DESPEDIDA

Para el concierto celebrado este sábado, el escenario también fue significativo, al tener lugar en el terreno que durante 52 años fue sede de la refinería de gasolina 18 de marzo, hoy convertido en el Parque Bicentenario.

El aire que durante décadas estuvo colmado de humo se llenó del poder invisible, más no por ello menos innegable, de las emotivas notas musicales.

Antes del inicio de cada interpretación, el director García Barrios ofreció una breve y bien documentada explicación del contexto histórico, social y cultural en el que el autor concibió la obra.

El trabajo musical ha sido de excelencia en esta gira. Hemos exprimido hasta la última gota del talento de estos jóvenes. Ha sido un trabajo riguroso, con un grupo de maestros fantásticos de verdad, con un programa de altísima dificultad , expuso.

Eduardo García Barrios puso en relieve que la noche del sábado fue la primera vez que una orquesta infantil y juvenil interpretó el Danzón número 7 , de Arturo Márquez, autor de quien narró la interesante circunstancia que lo llevó a componer sus piezas emblemáticas, como el Danzón número 2 , cuya inspiración fue un músico callejero borracho.

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