Buscar
Arte e Ideas

Lectura 3:00 min

Afropesimismo a la Guevara

Uno de los episodios menos conocidos de la hiper conocida vida de Ernesto Guevara.

Foto: Centro de Estudios Che Guevara

En 1964 Ernesto “el Che” Guevara decidió que su misión en Cuba estaba culminada y que, como buen megalómano, tenía que llevar su rayo libertador a otras tierras. Disfrazado salió de Cuba como un espía de la CIA.

Esas tierras resultaron ser África. El continente negro en aquel tiempo estaba intentando despojarse del colonialismo europeo. Lo hacía con otra forma europea: la democracia representativa.

Varios intelectuales asistieron (desde lejos, claro) a la liberación africana. Uno de los más entusiastas, por ejemplo, fue Jean Paul Sartre, que defendió la violencia anticolonialista.

Guevara fue otro de los personajes que vieron la transformación de diversos países africanos y sí, con todo y boina y guerrera, se inmiscuyó en lo que le parecía la tierra de la oportunidad.

En el Antiguo Colegio de San Ildefonso se expone el recorrido histórico El Che: una odisea africana.

Advierte el texto de sala que este periodo de la vida de Ernesto Guevara es el más enigmático. Poco se sabe del Che en aquellos años. Sin embargo, la exposición está bien fundamentada. Con video y documentos, como diarios y cartas, se cuenta la historia de este héroe para algunos, racista autoritario para otros.

En el país donde el Che pasó más tiempo fue en el Congo, estuvo 8 meses tratando de armar una guerra de guerrillas, repetir la experiencia cubana. Antes había pasado por otros países como Mali, Egipto y Ghana, pero fue en el Congo donde encontró el caldo de cultivo necesario para sus fines liberadores.

Afropesimismo

En abril del 65, el Che se une a los Simbas, grupo guerrillero del Congo. Y aquí es donde empieza el misterio. ¿Se entendió Guevara con los congoleños? La exposición explica que logró juntar una columna de 100 hombres, varios de ellos cubanos que lo acompañaron a la aventura.

El Che no era un genio estratégico, era valiente, sí, pero como explica el periodista Jon Lee Anderson en su biografía El Che (Anagrama), Guevara era más enjundia e ideología que un verdadero líder militar. Carismático, sí, pero no muy confiable en el campo de batalla.

La exposición de San Ildefonso es fantástica, realmente logra transportar al visitante a ese tiempo, a ese territorio tan ignorado que es África, en especial la África negra.

En Occidente cuando hablamos de África solemos caer en algo que podemos llamar “afropesimismo”: no creemos que en aquellos países haya esperanza, que necesitan caudillos (caudillos con bata de doctor, con sotana, con guerrera) para salvarlos. No entendemos que tienen derecho a forjar su propio destino.

A Guevara no le fue bien por allá. Sus escritos hablan de su propio afropesimismo. Nunca logró penetrar ideológicamente el Congo. Su columna pronto se desbarató. Hasta ahí llegó la empresa africana libertadora.

Sea uno seguidor del Che o detractor de sus ideas, El Che: una odisea africana es una experiencia notable. Es conocer a un Ernesto Guevara inédito.

concepcion.moreno@eleconomista.mx

Únete infórmate descubre

Suscríbete a nuestros
Newsletters

Ve a nuestros Newslettersregístrate aquí

Últimas noticias

Noticias Recomendadas