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TikTok y los videos cortos enganchan más a jóvenes con ansiedad de apego
La adicción a TikTok y a los videos cortos no descansa únicamente en la plataforma, sino también en condiciones psicológicas ligadas con la autorregulación cognitiva y emocional.

TikTok y otras plataformas de video corto están encontrando un terreno especialmente fértil entre jóvenes con ansiedad de apego, un rasgo asociado con el miedo al rechazo, la necesidad intensa de validación y dificultades para regular emociones y atención.
El estudio “From Attachment Anxiety to Short Video Addiction: The Roles of Attentional Control and Alexithymia”, realizado por Haodong Su de la Anhui Science and Technology University y publicado en Frontiers in Psychology, halló que esa condición se relaciona con una mayor tendencia al uso problemático de videos cortos y que ese vínculo pasa por dos rutas concretas: un menor control atencional y una mayor alexitimia, entendida como dificultades para identificar y expresar emociones.
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El trabajo no analizó a TikTok de manera aislada, sino al ecosistema de aplicaciones de video corto en el que esa plataforma aparece junto con Kuaishou como una de las referencias centrales del mercado. El punto de fondo sí toca de lleno a TikTok porque el estudio parte de la expansión del formato de video corto como canal cotidiano de entretenimiento e información y de su capacidad para sostener un consumo intenso mediante videos breves, alta densidad informativa, personalización algorítmica y retroalimentación inmediata.
Resultados
La investigación trabajó con 342 estudiantes universitarios chinos de entre 18 y 22 años, después de depurar una muestra inicial de 364 participantes. Los autores aplicaron escalas de autorreporte para medir ansiedad de apego, control atencional, alexitimia y adicción a videos cortos, y luego usaron análisis de mediación en SPSS para rastrear la relación entre esas variables. La muestra quedó compuesta por 246 hombres y 96 mujeres, con datos levantados en diciembre de 2024.
Los resultados muestran primero una relación directa entre la ansiedad de apego y el uso problemático de videos cortos. La correlación entre ambas variables fue de 0.21. La ansiedad de apego también se asoció con alexitimia en 0.39. En dirección opuesta, el control atencional mostró relaciones negativas tanto con ansiedad de apego, de menos 0.19, como con adicción a videos cortos, de menos 0.31. La asociación más fuerte apareció entre alexitimia y adicción a videos cortos, con una correlación de 0.46.
Cuando los autores probaron los caminos intermedios, encontraron que ambos eran estadísticamente significativos. Por un lado, la ansiedad de apego reducía el control atencional y ese deterioro se vinculaba con una mayor tendencia a engancharse con videos cortos. Por otro lado, la ansiedad de apego elevaba la alexitimia y esa dificultad emocional se asociaba con un mayor uso adictivo. En los modelos reportados, la ansiedad de apego predijo positivamente la alexitimia con un coeficiente de 0.40, mientras la alexitimia predijo la adicción con 0.43. El control atencional, en cambio, tuvo un efecto negativo de menos 0.31 sobre la adicción a videos cortos.
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La pieza más importante apareció cuando el estudio integró ambas rutas en una sola secuencia. Los autores identificaron una cadena en la que la ansiedad de apego se asocia primero con menor control atencional, esa caída del control atencional se relaciona con más alexitimia y, desde ahí, con mayor adicción a videos cortos.
En ese modelo, el efecto directo final de la ansiedad de apego sobre la adicción dejó de ser significativo, mientras los efectos indirectos sí se mantuvieron. Los intervalos de confianza de las tres rutas mediadoras excluyeron el cero, tanto en la vía por control atencional, como en la vía por alexitimia y en la ruta secuencial completa.
Más allá del algoritmo
La conclusión del estudio es que el problema no se explica solo por la potencia del algoritmo o por la eficacia del diseño de estas aplicaciones para retener la atención. El estudio sostiene que hay diferencias individuales previas que vuelven a algunos jóvenes más vulnerables a ese entorno digital. La adicción a TikTok y a los videos cortos no descansa únicamente en la plataforma, sino también en condiciones psicológicas ligadas con la autorregulación cognitiva y emocional.
El estudio plantea un posible frente de intervención. Si la ansiedad de apego actúa a través del control atencional y de la alexitimia, entonces programas de entrenamiento cognitivo, mindfulness o terapias centradas en emociones podrían ayudar a reducir esa vulnerabilidad. El alcance del hallazgo, sin embargo, tiene límites. La muestra está desbalanceada por género, los datos provienen de cuestionarios de autorreporte y el diseño es transversal, de modo que el estudio detecta asociaciones robustas, aunque no prueba causalidad.




